Los niños con asma tienen más probabilidades de abandonar los estudios a los 16 años de edad


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Las personas con de asma persistente desde una edad temprana tienen más probabilidades de abandonar la escuela a los 16 años y quienes llegan a la universidad tienen más probabilidades de abandonarla prematuramente, según una nueva investigación presentada en el Congreso Internacional de la Sociedad Respiratoria Europea, que se celebra en París (Francia).

La investigación también sugiere que cuando estos niños crecen, es menos probable que trabajen en ciertas ocupaciones no manuales, como oficiales de policía, oficinistas o encargados. Los científicos autores del estudio dicen que estos resultados sugieren que los niños con asma están en desventaja en la educación y en su trabajo futuro.

El encargado de presentar el trabajo, Christian Schyllert, del Hospital Universitario Karolinska (Suecia), explica que "el asma es una de las enfermedades crónicas más comunes entre los niños y sabemos que puede interferir con la vida diaria y afectar a la asistencia escolar. Sin embargo, sabemos mucho menos sobre el impacto del asma infantil en las oportunidades de vida posteriores en la edad adulta".

La investigación se basó en niños que viven en tres distritos en Suecia. En 1996, todos los niños de entre 7 y 8 años fueron invitados a participar en el estudio y el 97% estuvo de acuerdo. Los participantes fueron seguidos a la edad de 11-12, 19 y 27-28 años. Para 2015, los autores todavía estaban en contacto con 2.291 (59%) de los participantes.

Al comienzo del estudio y en cada seguimiento, los científicos observaron si los niños tenían asma. Esto significaba que habían sido diagnosticados con la enfermedad por un médico, y sufrían sibilancias o habían tomado medicamentos para el asma durante los 12 meses previos. Se consideró que los niños padecían "asma persistente de inicio precoz" si se los diagnosticaba por primera vez antes de los 12 años y aún padecían asma a los 19 años.

Luego compararon esta información con datos sobre cuándo los niños abandonaron la educación y a qué ocupaciones accedieron. Además, tuvieron en cuenta otros factores, como el sexo, el peso corporal y el tabaquismo, que podrían influir en la educación y el trabajo.

El análisis mostró que los niños con asma persistente de inicio temprano tenían 3,5 veces más probabilidades que los niños sin asma de abandonar la escuela a la edad de 16 años con solo educación básica. También presentaban el doble de probabilidades de abandonar la universidad antes de completar tres años de estudio. En términos de sus carreras, los niños con asma persistente de inicio temprano tenían menos de la mitad de probabilidades de llegar a ocupaciones no manuales.

A juicio de Schyllert, "este estudio sugiere que los niños que son diagnosticados con asma cuando son pequeños y continúan sufriendo con la enfermedad a medida que crecen tienen peores oportunidades de vida cuando se trata de su educación y sus futuros trabajos".

"No podemos decir a partir de este estudio exactamente por qué esto es así, pero otras investigaciones indican que los niños con asma tienen menor asistencia escolar y esto podría llevar a que los asmáticos no puedan permanecer en la educación. También podría ser que las personas con los síntomas controlados son menos propensas a ingresar en ciertas ocupaciones, especialmente aquellas que requieren resistencia, o trabajos en los que podrían estar expuestos a posibles desencadenantes del asma, como polvo o vapores".