Los meses de frío empeoran las exacerbaciones de la EPOC debido a los contaminantes ambientales (PLOS One)


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El frío de los meses de otoño e invierno y los principales contaminantes del aire influyen negativamente en las exacerbaciones de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), aumentando las hospitalizaciones por esta causa, según ha demostrado un estudio realizado por el neumólogo Javier de Miguel-Díez, del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid, que ha sido publicado en PLOS One.

Actualmente se desconocen cuáles son los mecanismos que conducen a una exacerbación de la EPOC después de una exposición a los contaminantes del aire, aunque hay algunas hipótesis como. Por ejemplo, el hecho de que determinados gases como el dióxido de azufre, el ozono o el material particulado de más de 10 micras pueden producir efectos deletéreos en las vías respiratorias, como un aumento de la reactividad bronquial, estrés oxidativo en la vía aérea inducido por daño en el ADN, inflamación sistémica y pulmonar, una amplificación de las infecciones virales y una reducción de la actividad ciliar de las vías aéreas.

"También se sabe que el dióxido de sulfuro es un irritante respiratorio bien conocido, que puede causar broncoconstricción. Los excesos de temperatura, tanto de frío como de calor, también se habían asociado a un exceso de morbilidad y mortalidad por exacerbaciones por EPOC. Sin embargo, la asociación entre temperaturas y la polución del aire y sus efectos sobre la carga de enfermedad de la EPOC apenas se había estudiado y era necesario hacerlo", comenta De Miguel-Díez.

Para comprobar la influencia de estos factores (bajas temperaturas y contaminantes del aire) en un incremento de las exacerbaciones por EPOC, el investigador ha llevado a cabo un nuevo estudio, entre el 1 de enero de 2004 y el 31 de diciembre de 2013, utilizando el Conjunto Mínimo Básico de Datos (CMBD), que incluye más del 97% de todas las exacerbaciones por EPOC registradas en toda España.

A los pacientes incluidos se les asignaron diferentes datos referentes a contaminantes como las partículas finas PM10 y gases contaminantes como el dióxido de azufre (SO2), dióxido de nitrógeno (NO2), ozono (O3)y el monóxido de carbono (CO), así como datos de humedad y temperatura obtenidos de 800 estaciones de meteorología situadas en distintos puntos de España y cuya localización se puede encontrar en la web de la Agencia Española de Meteorología (AEMET).

En total, se registraron 162,338 hospitalizaciones por exacerbaciones por EPOC, la edad media de los pacientes fue de 75,1 años, el 83,5% eran hombres y las comorbilidades más frecuentes fueron la diabetes sin complicaciones, la insuficiencia cardiaca congestiva y la enfermedad renal.

Al analizar todos estos factores, se observó que las hospitalizaciones y la mortalidad por exacerbaciones de EPOC fueron más frecuentes en otoño e invierno. Asimismo, se encontró una asociación significativa entre la temperatura, humedad, el O3, el CO, el material particulado mayor de 10 micrómetros o partículas PM10 y el dióxido de nitrógeno NO2y los ingresos hospitalarios.

Del mismo modo, en el trabajo se muestra que las bajas temperaturas en el momento del ingreso en el hospital por una exacerbación por EPOC, respecto a 1, 1,5, 2 y hasta 3 semanas previas a la admisión por dicha exacerbación, se asociaron a una alta probabilidad de morir en el hospital. Asimismo, otros factores que se relacionaron con mayor mortalidad intrahospitalaria fueron los contaminantes NO2, PM10, O3 y CO.

"La conclusión de nuestro estudio es clara: la epidemiología de los ingresos hospitalarios por una exacerbación de la EPOC se vio afectada negativamente por factores climatológicos de mayor frío, como la estacionalidad y la temperatura absoluta, y la exposición a corto plazo de contaminantes del aire como NO2, PM10, O3y CO. A pesar de estos hallazgos y de la amplia base de datos utilizada, nuestro estudio tiene algunas limitaciones como el hecho de que hay una mayor representatividad de los hombres en la muestra o que no se hayan incluido en el análisis partículas de menor tamaño como las PM2,5, entre otras, por lo que habrá que seguir estudiando más a fondo esta asociación", concluye el investigador.