Los estrógenos podrían proteger contra la depresión tras un infarto de miocardio (Am J Physiol-Heart C)


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Los estrógenos pueden proteger contra la depresión relacionada con la insuficiencia cardíaca, al evitar la producción de sustancias químicas inflamatorias en el cerebro, de acuerdo con los resultados de un estudio publicado en la revista 'American Journal of Physiology - Heart and Circulatory Physiology'.

La investigación sugiere que las personas con insuficiencia cardíaca, incluidas las que sobreviven a los ataques cardíacos, tienen entre dos y tres veces más probabilidades de sufrir depresión que la población general. Se cree que el motivo de la depresión relacionada con la insuficiencia cardíaca es un aumento de la inflamación en el cerebro. Estudios previos también han encontrado que las mujeres posmenopáusicas con enfermedad cardíaca tienen un mayor riesgo de depresión que las mujeres más jóvenes, y que los hombres de todas las edades.

Los investigadores del Instituto del Corazón y del Instituto del Cerebro y la Mente de la Universidad de Ottawa (Canadá) han estudiado un modelo de insuficiencia cardíaca en ratas después de sufrir un ataque. Las ratas hembras adultas sin ovarios, que simulan la menopausia, se compararon con machos adultos y a otro grupo de hembras adultas con ovarios.

La mitad de las ratas 'menopáusicas' recibieron suplementos de estrógenos mientras que la otra mitad no. Las ratas emparejadas por sexo, sin insuficiencia cardaca, sirvieron como controles. Los animales recibieron varias pruebas estandarizadas para evaluar el comportamiento similar a la depresión, el aprendizaje, la memoria y la capacidad de experimentar placer. Además, los investigadores también tomaron muestras de sangre para medir los niveles de neuroinflamación.

Las ratas macho con insuficiencia cardiaca, pero no las ratas hembra, mostraron signos de depresión e inflamación cerebral en comparación con los del grupo de control. Por el contrario, las hembras menopáusicas mostraron tasas más altas de comportamiento similar a la depresión que todos los hombres estudiados. Sin embargo, el grupo que recibió estrógenos no mostró depresión: sus niveles estaban a la par con las hembras control con ovarios, y no aumentó la inflamación en las áreas cerebrales relacionadas con el estado de ánimo y el placer.

"Nuestros hallazgos demuestran que el sexo y los estrógenos influyen en la neuroinflamación y el comportamiento similar a la depresión en ratas con insuficiencia cardíaca después de un ataque cardíaco. Comprender los mecanismos que contribuyen a estas respuestas por género y los estrógenos puede contribuir a nuevas terapias que pueden ser específicas para cada sexo", concluyen.