Los betabloqueantes pueden ser factor de riesgo de hospitalización por insuficiencia cardíaca en pacientes con amiloidosis cardiaca (JAMA Netw Open)


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Una nueva investigación publicada en JAMA Network Open relaciona el uso de betabloqueantes con hospitalizaciones por insuficiencia cardíaca entre los pacientes con amiloidosis cardiaca, también conocida como síndrome del corazón rígido.

"Un gran problema con la insuficiencia cardíaca con amiloidosis o ‘corazón rígido’ es que no tenemos terapias médicas efectivas -destaca el coautor Timothy Plante, de la Universidad de Vermont (Estados Unidos)-. Por ello utilizamos los mismos medicamentos que funcionan para la insuficiencia cardíaca de ‘corazón débil’. Debido a que los betabloqueantes salvan vidas en la insuficiencia cardíaca de ‘corazón débil’, asumimos que también son efectivos en pacientes con insuficiencia cardíaca de ‘corazón rígido', pero esta suposición puede estar equivocada".

Plante y colegas analizaron datos del estudio TOPCAT (Tratamiento de la insuficiencia cardíaca preservada de la función cardíaca preservada con un antagonista de la aldosterona), un ensayo que evaluó la espironolactona en pacientes con insuficiencia cardíaca de “corazón rígido”.

Aproximadamente cuatro de cada cinco participantes del estudio usaban betabloqueantes y los investigadores encontraron que el uso de estos fármacos representa un factor de riesgo para hospitalizaciones por insuficiencia cardíaca entre estos pacientes con esta variante de la enfermedad.

"El uso de betabloqueantes se asoció a un riesgo 74% mayor de hospitalizaciones por insuficiencia cardíaca entre los participantes con insuficiencia cardíaca", precisan los autores.

A pesar de su uso común, los autores señalan que la utilización de betabloqueantes en la insuficiencia cardíaca con amiloidosis no se ha estudiado suficientemente. Esta publicación amplía su trabajo anterior, que encontró que abandonar los betabloqueantes mejora notablemente los niveles de péptido natriurético cerebral (BNP) entre los pacientes con esta insuficiencia cardíaca.

"En la insuficiencia cardíaca con amiloidosis, el corazón es menos capaz de relajarse y llenarse de sangre. Los betabloqueantes parecen aumentar la presión dentro del corazón. Esto puede provocar síntomas como empeoramiento de la falta de aliento y retención de líquidos", explican.

"Incluso las personas sin insuficiencia cardíaca tendrán más dificultad para respirar y menos capacidad de ejercicio. Este ha sido un efecto secundario conocido durante décadas -recuerdan-. Es importante entender que nuestros hallazgos no son prueba de que los betabloqueantes sean dañinos entre los pacientes con insuficiencia cardíaca con amiloidosis, es solo una señal preocupante".

Creen que sus hallazgos justifican un ensayo clínico para evaluar la seguridad y los efectos de los betabloqueantes en estos pacientes. "Hay algunos próximos pasos importantes, como reproducir este hallazgo en otros estudios y probar si hay un beneficio de detener los betabloqueantes en pacientes con insuficiencia cardíaca con síndrome del corazón rígido", concluyen.