Los betabloqueantes pueden bloquear los efectos del estrés y la ira en pacientes propensos a la fibrilación auricular provocada por las emociones (HeartRhythm)


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Las personas que son propensas a la fibrilación auricular (FA) desencadenada por emociones pueden beneficiarse al tomar betabloqueantes. Un nuevo estudio publicado en HeartRhythm muestra que estos fármacos pueden bloquear los efectos del estrés psicológico y la ira en individuos propensos a esta arritmia,

"En un estudio anterior encontramos que entre los pacientes con antecedentes de FA, la ira y el estrés se asociaron a episodios posteriores de FA", explica la investigadora principal Rachel Lampert, de la Facultad de Medicina de Yale (Estados Unidos). "Por lo tanto, probamos la hipótesis de que los betabloqueantes podrían reducir el efecto desencadenante de la ira o el estrés en la FA".

"El estrés psicológico aumenta la actividad simpática y disminuye la actividad vagal", añade otro de los autores, Matthew M. Burg. "Las catecolaminas aumentan y la variabilidad del ritmo cardíaco disminuye con protocolos de laboratorio que inducen el estrés, que a su vez alteran las propiedades electrofisiológicas de la aurícula", explica.

En este estudio prospectivo controlado, los pacientes con antecedentes de FA se identificaron a través de la revisión de la tabla de individuos sometidos a cardioversión y/o diagnosticados con FA entre octubre de 2004 y agosto de 2008. Entre estos 1.477 pacientes, 188 cumplieron con los criterios de inclusión y 95 eligieron participar en el estudio, que se llevó a cabo entre 2004 y 2009.

Los participantes llevaron consigo un diario electrónico durante un año y registraron las emociones que experimentaron antes de los episodios de FA. Asimismo, se registró su ritmo cardíaco en un monitor portátil cada vez que experimentaron FA sintomática durante cinco o más minutos. También se les pidió que registraran sus emociones mientras usaban monitores de ECG ambulatorios de 24 horas una vez al mes. Las grabaciones emocionales durante el ritmo normal mientras se usaban los monitores Holter sirvieron como controles.

A 56 de los participantes se les prescribieron agentes con actividad betabloqueante. Los resultados mostraron que los pacientes que tomaban betabloqueantes experimentaban ira y estrés tan a menudo como aquellos que no tomaban estos medicamentos; sin embargo, estos episodios emocionales aumentaron las probabilidades de FA en solo 4 veces, en comparación con 20 veces en aquellos que no tomaban betabloqueantes. En los participantes que tomaban betabloqueantes que no incluían propiedades antiarrítmicas el efecto fue aún mayor, bloqueando completamente el efecto proarrítmico de la ira o el estrés.

"Mientras que los pacientes a menudo describen el enfado o el estrés como desencadenantes de sus emociones, nuestros datos muestran que esto es algo más que una anécdota. Aquí demostramos que los betabloqueantes pueden bloquear los efectos deletéreos de la emoción en aquellos individuos propensos a la FA provocada por la emoción", comenta Lampert. "El tratamiento de la FA sigue siendo un reto. Aunque la ablación puede ser curativa para algunos pacientes, no tenemos una terapia que funcione para todos. Por lo tanto, para muchos, el manejo de los síntomas de la FA es imperativo para la calidad de vida. Confirmar el impacto de la emoción en la arritmia puede indicar el camino hacia otras terapias".