Las gaviotas portadoras de bacterias resistentes a los antimicrobianos suponen un riesgo para la salud humana

  • Mukerji S, et al.
  • Journal of Antimicrobial Chemotherapy
  • 9 jul. 2019

  • de Priscilla Lynch
  • Medical News
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Una nueva investigación ha demostrado que más del 20 % de las muestras fecales analizadas de gaviotas plateadas en Australia contenían bacterias resistentes a antimicrobianos de importancia crítica (AIC).

El estudio, publicado en el Journal of Antimicrobial Chemotherapy, realizó un análisis transversal de la flora fecal de gaviotas de lugares densamente poblados de Australia para identificar la presencia de E. coli resistente a AIC.

La investigación de 562 muestras fecales reveló la presencia generalizada de E. coli resistente a las cefalosporinas de espectro ampliado (21,7 %) y resistente a las fluoroquinolonas (23,8 %).

La secuenciación genómica mostró que las cepas aisladas de E. coli resistente a AIC (n = 284) de las gaviotas pertenecían principalmente a clones de E. coli patógena extraintestinal (ExPEC, por sus siglas en inglés) asociada al ser humano, tales como ST131 (17 %), ST10 (8 %), ST1193 (6 %), ST69 (5 %) y ST38 (4 %).

El análisis genómico mostró que las gaviotas eran portadoras de clados ExPEC‑ST131 pandémicos (O25:H4 H30‑R y H30‑Rx) e identificó el clon ST1193 resistente a las fluoroquinolonas globalmente emergente en seres humanos de todo el mundo.

El análisis comparativo mostró que las cepas aisladas ST131 y ST1193 de las gaviotas presentaban un solapamiento extenso con cepas clínicas aisladas humanas de Australia y de otros países.

El estudio también detectó cepas aisladas únicas de E. coli resistente al carbapenem (ST410‑blaOXA-48) y de E. coli resistente a la colistina (ST345‑mcr‑1).

Los hallazgos indican que «las gaviotas pueden actuar como esponjas ecológicas que acumulan y propagan de forma indiscriminada bacterias resistentes a AIC a grandes distancias».

Futuros estudios deben «evaluar el posible impacto de la actividad humana en la transmisión de bacterias resistentes a AIC y el origen de la adquisición de estas bacterias por las gaviotas».