Las estatinas reducen el tejido adiposo pardo (Cell Metab)


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Una cierta proporción de la población adulta no solo tiene tejido adiposo blanco, sino también pardo. Este último ayuda a convertir el azúcar y la grasa en energía. Las personas con tejido adiposo pardo regulan mejor su temperatura corporal en invierno y son menos propensas al sobrepeso o la diabetes.

Un equipo internacional dirigido por Christian Wolfrum, profesor de Biología Nutricional Traslacional en ETH Zurich (Suiza), ha descubierto que las estatinas reduce la formación grasa parda, según publican en Cell Metabolism.

Wolfrum y colegas han estado investigando el tejido adiposo pardo durante muchos años. Examinaron la cuestión de cómo las células grasas blancas que forman la capa de grasa bajo nuestra piel se convierten en células grasas parda. Después de haber realizado experimentos de cultivo celular, descubrieron que la vía bioquímica responsable de la producción de colesterol juega un papel central en esta transformación. También descubrieron que la molécula clave que regula la transformación es el metabolito pirofosfato de geranil-geranilo.

Estudios anteriores demostraron que la vía bioquímica del colesterol también es fundamental para el funcionamiento de las estatinas; uno de sus efectos es reducir la producción de pirofosfato de geranil-geranilo. Esta es la razón por la que los investigadores querían saber si las estatinas también afectan la formación de grasa parda. Y de hecho lo hacen, como lo han demostrado los científicos en estudios sobre ratones y humanos.

Estudiaron tomografías por emisión de positrones (PET) de 8,500 pacientes en el Hospital Universitario de Zurich. Esto les permitió determinar si la persona tenía tejido adiposo pardo. También se sabía si los pacientes tomaban estatinas. La evaluación de los PET muestra que el 6% de los que no tomaban el medicamento tenían tejido adiposo pardo, pero este tipo de tejido solo estaba presente en poco más del 1% de los que tomaban estatinas.

Posteriormente, realizaron un ensayo clínico separado con 16 personas para demostrar que las estatinas reducen la actividad del tejido adiposo pardo.

Aunque el estudio demostró que las estatinas tienen un impacto negativo, Wolfrum rechaza hablar mal de estos fármacos. "Debemos considerar que las estatinas son increíblemente importantes para prevenir las enfermedades cardiovasculares. Salvan millones de vidas en todo el mundo, y se prescriben por una muy buena razón", declara.

Sin embargo, también tienen otro efecto negativo: en dosis altas aumentan ligeramente el riesgo de que algunas personas desarrollen diabetes, como se ha demostrado en otros estudios. "Es posible que estos dos efectos -la reducción la grasa parda y el ligero aumento del riesgo de diabetes- estén relacionados", dice Wolfrum, y añade que esta cuestión requiere más investigación.

Pero Wolfrum enfatiza que incluso si se estableciera esa relación, no sería razón para demonizar a las estatinas. Más bien, sería imperativo llevar a cabo más investigaciones sobre los mecanismos subyacentes y averiguar qué pacientes están afectados. Entonces se podría adoptar un enfoque de medicina personalizada y seguir recomendando estatinas a la mayoría de las personas, proponiendo terapias alternativas para un pequeño grupo de pacientes.

 

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1550413118307368?via%3Dihub