Las dietas ricas en grasas inciden más en la presión arterial de los jóvenes (Am J Physiol, Heart Circ Physiol)


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Las dietas ricas en grasas pueden incidir más en la presión arterial de los jóvenes, según una investigación de la Universidad de Augusta (Estados Unidos) que pretendía diferenciar por sexos lo perjudicial de este tipo de dietas.

Los investigadores partieron de la premisa de que las comidas con alto contenido de grasa serían peores para los hombres, pero encontraron que en solo cuatro semanas las ratas jóvenes y hembras también experimentaron aumentos significativos en la presión arterial.

Según la farmacóloga y fisióloga del Departamento de Fisiología del Colegio Médico de Georgia, Jennifer C. Sullivan, "no se sabe suficiente sobre el efecto que tiene una dieta rica en grasas para las mujeres".

El estudio, publicado en el American Journal of Physiology-Heart and Circulatory Physiology, observó simultáneamente a ratas Dahl, sensibles a la sal, machos y hembras, criadas para convertirse en hipertensas en respuesta a una dieta alta en este componente. Más recientemente, se ha demostrado que las ratas Dahl macho también tienen una respuesta significativa de la presión arterial a una dieta alta en grasas.

"Dado que las mujeres tienen más probabilidades de ser obesas que los hombres y la asociación entre los aumentos en el peso corporal y la presión arterial es más fuerte en las mujeres, quisimos observar si ocurre los mismo en las jóvenes", explica Sullivan.

Así, descubrieron que la protección cardiovascular habitual ofrecida a las hembras de rata más jóvenes se perdía frente al alto consumo de grasa. A pesar de que las ratas machos jóvenes, al igual que los humanos, comenzaron con una presión arterial más alta que las hembras, ambos sexos experimentaron rápidamente un grado comparable de aumento de la presión arterial.

Si se habla de dietas con alto contenido de sal, los machos tienen un mayor aumento de la presión; sin embargo, las altas en grasa afectan por igual a machos y hembras, puntualiza la investigadora.

En ambos sexos, la dieta alta en grasa aumentó los linfocitos T, que promueven la inflamación, y disminuyó el número de las reguladoras o Treg, en la aorta.

En este punto surgieron algunas diferencias por sexo. Las hembras normalmente tienen un mayor porcentaje de Treg, lo que les ayuda a disminuir la presión arterial. Mientras que los machos experimentaron la disminución de Treg, las hembras mantuvieron ese porcentaje más alto, independientemente de lo que consumieron.

En los riñones se volvieron a encontrar aumentos en los linfocitos T en ambos sexos, aunque el cambio fue mayor en los machos.

Sullivan subraya que los cambios, tanto en machos como en hembras, fueron independientes de un aumento de peso significativo y ocurrieron en solo cuatro semanas. Para la investigadora, se "puede estar subestimando lo nociva que es una dieta con alto contenido de grasas".

La dieta alta en grasas en realidad disminuyó los niveles de triglicéridos en la sangre de los machos, pero aumentó en las hembras. El colesterol y los niveles de glucosa en la sangre no se vieron realmente afectados en ninguno de los dos sexos.

Sullivan y su equipo están abordando directamente la hipótesis de que los linfocitos T contribuyen al aumento de la presión arterial en una dieta alta en grasas, y si esa dieta está impulsando directamente una respuesta inmunitaria que impulsa la presión arterial.