Las bacterias pueden estar involucradas en el desarrollo de diabetes tipo 2 (Nat Metab)


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Las bacterias pueden estar involucradas en el desarrollo de diabetes tipo 2, según un estudio publicado en Nature Metabolism por investigadores de la Universidad Laval, el Instituto de Corazón y Pulmón de Quebec y la Universidad McMaster (Canadá).

Los autores han descubierto que la sangre, el hígado y ciertos depósitos de grasa abdominal en los diabéticos tienen una firma bacteriana diferente a la de los no diabéticos.

Los investigadores lo descubrieron usando muestras de sangre y tejidos de 40 pacientes que sufren de obesidad severa tomados durante la cirugía bariátrica. La mitad de los participantes padecían diabetes tipo 2, mientras que los otros sujetos mostraron resistencia a la insulina sin ser diabéticos.

Identificaron el material genético bacteriano en cada uno de los tejidos de as muestras, que provenían del hígado y tres depósitos de grasa abdominal. Según el tipo de bacteria presente y su abundancia relativa, los investigadores pudieron determinar la firma bacteriana de cada tejido.

Su análisis reveló que la firma bacteriana en los diabéticos no era la misma que en los no diabéticos. También mostró que el número total de bacterias variaba de un tejido a otro, y era más alto en el hígado y en el epiplón mayor, dos áreas que juegan un papel importante en la regulación metabólica.

"Nuestros hallazgos sugieren que en las personas que padecen obesidad severa, las bacterias o los fragmentos de bacterias están asociados con el desarrollo de diabetes tipo 2", apunta el autor principal, André Marette.

Según el estudio, el material genético bacteriano detectado en los tejidos probablemente proviene del intestino. "Sabemos que la barrera intestinal es más permeable en pacientes obesos" -explica Marette-. Nuestra hipótesis es que las bacterias vivas y los fragmentos bacterianos atraviesan esta barrera y desencadenan un proceso inflamatorio que finalmente impide que la insulina haga su trabajo, que es regular los niveles de glucosa en la sangre al actuar sobre los tejidos metabólicos".

Por su parte, Fernando Forato Anhê, también autor, añade que, "más allá de conocer los nombres de las bacterias, su ubicación es clave para comprender cómo los microbios intestinales influyen en el metabolismo del huésped".

"Nuestro próximo objetivo es determinar si las bacterias que se encuentran en el hígado y los depósitos de grasa de las personas que padecen obesidad severa también están presentes en las personas con sobrepeso u obesidad moderada", anuncia Marette.

"También queremos ver si ciertas bacterias patógenas encontradas en los tejidos pueden desencadenar la diabetes tipo 2 en un modelo animal. Y, por último -prosigue-, queremos saber si ciertas bacterias beneficiosas encontradas en estos tejidos pueden usarse para prevenir el desarrollo de la enfermedad Si es así, podrían llevarnos a una nueva familia de bacterias probióticas o una fuente de tratamientos basados en bacterias para ayudar a combatir la diabetes".