La vacunación infantil universal ayudaría a prevenir la resistencia a los antimicrobianos (Nature)


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Un estudio dirigido por investigadores de la Universidad de California en Berkeley (Estados Unidos), publicado en Nature, ha examinado la conexión entre la vacunación y el uso de antibióticos en entornos de ingresos bajos y medios.

Sus autores explican que el uso excesivo de antibióticos en todo el mundo está impulsando la proliferación de “superbacterias” que han evolucionado para sobrevivir a la exposición a los antimicrobianos, haciendo que los humanos sean más vulnerables a enfermedades como la sepsis, la tuberculosis, la malaria y la neumonía. Los países clasificados como de ingresos bajos y medianos soportan actualmente la mayor parte de los impactos humanos y económicos de la resistencia a los antimicrobianos.

El nuevo estudio encontró que la inmunización con dos vacunas comunes, el conjugado neumocócico y las vacunas contra el rotavirus, reduce significativamente las tasas de infecciones respiratorias agudas y diarrea entre los niños pequeños en estos entornos. Y, con menos niños enfermándose o gravemente enfermos, menos tienen que recibir tratamiento con antibióticos.

"En este momento casi todos los países han desarrollado o están en el proceso de desarrollar planes de acción nacionales para abordar la crisis que la resistencia a los antibióticos plantea a sus sistemas de salud, pero hay muy poca evidencia que aborde qué intervenciones son efectivas", alerta Joseph Lewnard, autor principal del artículo.

"Al proporcionar cifras concretas sobre el impacto sustancial que se ha logrado solo con estas dos vacunas, nuestro trabajo demuestra que las vacunas deben estar entre las intervenciones que tienen una alta prioridad", añade.

Las vacunas conjugadas neumocócicas protegen contra Streptococcus pneumoniae, que puede causar infecciones respiratorias y del oído, sepsis y meningitis, mientras que las vacunas contra el rotavirus protegen contra las infecciones diarreicas causadas por dicho virus.

Aunque la infección por rotavirus en sí no es tratable con antibióticos, la diarrea causada por rotavirus es difícil de distinguir de la diarrea causada por una infección bacteriana. Muchos niños con diarrea por rotavirus, por lo tanto, reciben tratamiento con antibióticos, incluso si no es necesario.

Utilizando datos de estudios demográficos y de salud de 78 países de ingresos bajos y medios, los investigadores descubrieron que las vacunas contra el neumococo y el rotavirus previenen aproximadamente el 19,7% de las infecciones respiratorias agudas tratadas con antibióticos y el 11,4% de los episodios de diarrea tratados con antibióticos en menores de 5 años de edad.

Al combinar datos sobre la efectividad de las dos vacunas con las tasas de vacunación actuales, el equipo proyectó que las inoculaciones ahora evitan 23,8 millones y 13,6 millones de episodios de infecciones respiratorias agudas y diarrea tratadas con antibióticos cada año, respectivamente, entre niños menores de 5 en estos entornos alrededor del mundo.

Si se lograra la vacunación universal se podrían prevenir 40 millones de casos adicionales de enfermedades tratadas con antibióticos cada año, predicen los autores. Es probable que estos números se subestimen, añade Lewnard.

"No tenemos en cuenta el hecho de que hay reducciones indirectas en la enfermedad asociadas con la disminución de la transmisión de los patógenos mismos, y que también podría haber beneficios adicionales en otros grupos de edad -prosigue-. Además, estamos analizando un espectro estrecho de todas las enfermedades neumocócicas, que, además, incluyen infecciones del oído y casos de sinusitis que a menudo reciben tratamiento con antibióticos".