La tesamorelina revierte el hígado graso no alcohólico en personas con VIH (Lancet HIV)


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Investigadores de los Institutos Nacionales de Salud y del Hospital General de Massachusetts (Estados Unidos) han comprobado que la hormona inyectable tesamorelina reduce la grasa del hígado y previene la fibrosis en personas con el VIH, según publican en The Lancet HIV.

"Muchas personas que viven con el VIH han superado obstáculos importantes para vivir vidas más largas y saludables, aunque muchas aún experimentan enfermedad hepática -explica el director del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas (NIAID), Anthony S. Fauci-. Es alentador que la tesamorelina, un medicamento ya aprobado para tratar otras complicaciones del VIH, pueda ser eficaz para abordar la enfermedad del hígado graso no alcohólico".

La enfermedad del hígado graso no alcohólico (HGNA) ocurre con frecuencia asociada al VIH, y afecta al 25% de las personas con VIH en el mundo desarrollado. Sin embargo, actualmente no existen tratamientos efectivos para tratarla, y constituye un factor de riesgo para la enfermedad hepática progresiva y el cáncer de hígado.

Los investigadores, dirigidos por Colleen M. Hadigan y Steven K. Grinspoon, probaron si la tesamorelina podría disminuir la grasa del hígado en hombres y mujeres infectados por el VIH e hígado graso no alcohólico.

Entre los participantes, el 43% tenía al menos fibrosis leve, y el 33% cumplía los criterios de diagnóstico para esteatohepatitis no alcohólica. Un total de 31 participantes fueron asignados al azar para recibir inyecciones diarias de 2 mg de tesamorelina, y 30 fueron para recibir inyecciones de placebo.

Después de un año, los pacientes que recibieron tesamorelina tuvieron una mejor salud hepática que los que recibieron placebo, definida por la reducción de la fracción de grasa hepática (FGH), la proporción de grasa con respecto a otros tejidos en el hígado. El rango saludable para FGH es inferior al 5%.

El 35% de los que recibieron tesamorelina lograron una FGH normal, mientras que solo el 4% de los que recibieron placebo alcanzaron ese rango solo con consejos nutricionales.

En general, la tesamorelina fue bien tolerada y redujo la FGH de los participantes en una diferencia absoluta del 4,1% (correspondiente a una reducción relativa del 37% desde el comienzo del estudio).

Además, los niveles de varios marcadores sanguíneos asociados con la inflamación y el daño hepático, incluida la enzima alanina aminotransferasa (ALT), disminuyeron más entre los que tomaron tesamorelina en comparación con los que recibieron un placebo, particularmente entre aquellos con niveles elevados al comienzo del estudio.

Dados estos resultados positivos, los investigadores sugieren ampliar la indicación de tesamorelina para incluir a las personas que viven con el VIH que han sido diagnosticadas con HGNA. También recomiendan investigaciones adicionales para determinar si la tesamorelina podría contribuir a la protección a largo plazo contra la enfermedad hepática grave en personas sin VIH.

"Nuestra esperanza es que esta intervención pueda ayudar a las personas que viven con VIH, así como beneficiar a las VIH negativas con anomalías hepáticas -avanza Hadigan-. La investigación adicional puede informarnos sobre los posibles beneficios a largo plazo de este enfoque y desarrollar formulaciones que puedan beneficiar a todas las personas con enfermedad hepática, independientemente del estado del VIH".