La supervivencia tras un diagnóstico de cáncer de pulmón ALK+ en estadio IV se acerca a los siete años (J Thor Oncol)


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Según el Instituto Nacional del Cáncer, los pacientes diagnosticados con cáncer de pulmón de células no pequeñas (CPCNP) entre los años 1995 y 2001 tenían 15% de probabilidades de seguir vivos cinco años después. Para los pacientes con enfermedad en estadio IV, que describe el cáncer que se ha diseminado a sitios distantes más allá del tumor original, esa estadística baja al 2%.

Ahora un estudio del Centro de Cáncer de la Universidad de Colorado (Estados Unidos) publicado en el Journal of Thoracic Oncology relata una historia mucho más optimista. Para los pacientes con CPCNP en estadio IV cuyos tumores resultaron positivos para reordenamientos del gen ALK (CPCNP ALK+), tratados en el Hospital de la Universidad UCHealth de Colorado entre 2009 y 2017, la mediana de supervivencia general fue de 6,8 años. Esto significa que en esta población, en lugar de que solo el 2% de los pacientes estén vivos 5 años después del diagnóstico, el 50% de los pacientes estaban vivos 6,8 años después.

"Lo que esto demuestra es que con el desarrollo de buenas terapias dirigidas para el cáncer de pulmón con ALK positivo, incluso los pacientes con enfermedad en estadio IV pueden tener éxito durante muchos, muchos años", apunta José Pacheco, primer autor del estudio.

De los 110 pacientes del estudio actual, el 83% nunca fueron fumadores y tenían una edad media de 53 años. Casi todos estos pacientes fueron tratados inicialmente con el medicamento crizotinib, que obtuvo la aprobación de la FDA en agosto de 2011 para tratar el ALK+ NSCLC, pero que previamente había estado disponible en algunos centros médicos académicos en el marco de ensayos clínicos. Es importante destacar que, después del tratamiento con crizotinib, cuando los pacientes del estudio actual mostraron evidencia de empeoramiento de la enfermedad, el 78% pasó a otro inhibidor de la ALK, alectinib o ceritinib.

"Muchos estudios han reportado una supervivencia general más corta para los pacientes con CPCNP ALK+ en estadio IV tratados con crizotinib. Estos estudios tuvieron resultados de supervivencia más bajos en gran parte debido a un menor porcentaje de pacientes que recibieron inhibidores de la ALK de próxima generación después de progresar con crizotinib. Los pacientes aquí recibían inhibidores de ALK de nueva generación en ensayos clínicos de fase 1 y 2 antes de que muchos otros centros tuvieran acceso a ellos", señala Pacheco.

Otro factor que influyó en la supervivencia fue el uso de quimioterapias basadas en pemetrexed en el cáncer de pulmón ALK+. A menudo, además de la terapia dirigida con inhibidores de la ALK, los pacientes se someten a quimioterapia (y a veces a radiación). Sin embargo, hay muchas quimioterapias para elegir, y a menudo no está claro qué quimioterapias específicas son más exitosas con cánceres específicos, estadios y características del paciente. Un estudio de 2011 realizado por el investigador Ross Camidge, MD, PhD, quien también es autor principal del estudio actual, sugirió que el pemetrexed funciona especialmente bien contra la forma ALK+ de la enfermedad.

"Tratamos de usar principalmente quimioterapias basadas en pemetrexed en el cáncer de pulmón ALK+ -comenta Pacheco-, es posible que la supervivencia más corta en otros estudios pueda estar asociada con el uso de quimioterapias no basadas en pemetrexed".

Curiosamente, la existencia de metástasis cerebrales en el momento del diagnóstico no predijo una menor supervivencia.

"Muchos de los nuevos inhibidores de la ALK que se desarrollaron después del crizotinib llegan muy bien al cerebro, y funcionan de manera similar en el cerebro en comparación con el exterior del cerebro. Y estamos haciendo una vigilancia más cuidadosa de los pacientes para ver cuándo desarrollan metástasis cerebrales; en lugar de esperar a que aparezcan los síntomas y luego tratarlos, estamos monitoreando el desarrollo de metástasis con imágenes del cerebro y si vemos algo nuevo, a veces lo tratamos antes de que cause síntomas", explica Pacheco.

El factor más predictivo de una supervivencia más corta fue el número de órganos que se encontró que eran portadores de cáncer en el momento del diagnóstico.

"En este punto, 6,8 años uno de los sobrevivientes medios más largos jamás reportados para una subpoblación de NSCLC con enfermedad en etapa IV," dice Pacheco. “Muestra el beneficio de la terapia dirigida y cómo está cambiando la supervivencia de muchos pacientes. Y creo que sugiere que para algunos tipos de CPCNP, puede llegar a ser mucho más una condición crónica que una enfermedad terminal".