La resistencia a los antibióticos amenaza la efectividad del tratamiento contra la gonorrea en Europa


  • Noticias Médicas
El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados. El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados.

La resistencia a uno de los agentes que integran el actual tratamiento de la gonorrea, la azitromicina, amenaza la efectividad de la terapia contra la enfermedad, según los resultados del Programa Europeo de Vigilancia de Antimicrobianos Gonocócicos (Euro-GASP) del Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades (ECDC).

Los países del espacio económico europeo analizaron 3.248 aislamientos gonocócicos en 2017 que revelaron que la resistencia a la azitromicina se situaba en un 7,5%, mientras que la de la cefixima, otro tratamiento para la gonorrea, se situaba en un 1,9%. Estos porcentajes se mantenían invariables respecto a los datos de 2016, que cifraban esta resistencia en un 7,5% y un 2,1%, respectivamente.

Además, el número de países que informaron acerca de aislamientos resistentes para cada antimicrobiano aumentó. Pero, por segundo año consecutivo, no se detectaron aislamientos con resistencia a la ceftriaxona, otro agente del tratamiento, en comparación con uno en 2015, cinco en 2014 y siete en 2013.

Según los resultados, el 86% de los pacientes recibieron ceftriaxona con o sin azitromicina. El uso de dos antimicrobianos para el tratamiento de la gonorrea, que se introdujo en 2012, probablemente contribuyó a una mayor susceptibilidad a la ceftriaxona, según el informe.

"El hecho de que no hayamos visto resistencia a la ceftriaxona en los aislamientos analizados en dos años consecutivos es prometedor. Pero, al mismo tiempo, el persistente nivel de resistencia a la azitromicina en Europa es una preocupación mayor para nosotros porque compromete la terapia dual con ceftriaxona recomendada", ha explicado el experto del ECDC Gianfranco Spiteri.

"No hay una vacuna disponible y la capacidad para vigilar patrones de resistencia es insuficiente en algunas regiones. Si los antibióticos comunes dejan de funcionar por la resistencia, tenemos alternativas muy limitadas para tratar la gonorrea de forma exitosa", advierte Spiteri.

Tratar la gonorrea con antibióticos eficaces reduce el riesgo de complicaciones de la enfermedad, como enfermedad pélvica inflamatoria, embarazos ectópicos, infertilidad y un aumento de la transmisión del VIH y análisis regulares para diagnosticar y tratar infecciones por la enfermedad en un estadio precoz, es una de las principales estrategias de salud pública para reducir la transmisión de la gonorrea. Se diagnosticaron casi 500.000 casos de gonorrea entre 2007 y 2016 en los países del espacio económico europeo.

No obstante, la integridad de los datos de los aislamientos del Euro-GASP con respecto al curso de tratamiento utilizado debe mejorar, puesto que la información sobre los mismos sólo estuvo disponible para el 37% de los aislamientos analizados en 2017.