La radioterapia corporal estereotáctica muestra beneficios en el cáncer de hígado avanzado

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En los resultados de un ensayo clínico en fase 3, presentado en la reunión anual de la Sociedad Estadounidense de Oncología Radioterápica, se indica que, entre los pacientes con carcinoma hepatocelular avanzado, especialmente en los que presentan invasión macrovascular, la adición de la radioterapia corporal estereotáctica al tratamiento sistémico parece ser beneficiosa para la supervivencia.

En el caso del carcinoma hepatocelular irresecable o en los casos que no pueden tratarse con ablación térmica o tratamiento regional, el tratamiento de referencia actual es el tratamiento sistémico. Cuando se llevó a cabo el estudio, el tratamiento recomendado era sorafenib, un inhibidor de la tirosina cinasa. Sin embargo, con la publicación del estudio IMbrave 150 en 2021, algunos oncólogos prefieren cada vez más el tratamiento con atezolizumab y bevacizumab.

En 2008, en el estudio SHARP se halló que sorafenib mejoraba la mediana de la supervivencia, pero era menos beneficioso para los pacientes con invasión macrovascular. Diversos estudios han abordado la pregunta de si la radioterapia podría mejorar la supervivencia en esta población de pacientes, pero los resultados no han sido alentadores. Las comparaciones directas entre sorafenib y radioterapia de los estudios SARAH y SIRveNIB no mostraron diferencias significativas en los resultados.

Para determinar la eficacia de la combinación de radioterapia corporal estereotáctica y sorafenib, los investigadores asignaron de forma aleatoria a 177 pacientes con carcinoma hepatocelular localmente avanzado a recibir 400 mg de sorafenib cada 12 horas o 27,5-50 Gy de radioterapia corporal estereotáctica en 5 fracciones, seguidos de 200 mg de sorafenib cada 12 horas durante 4 semanas y, a continuación, 400 mg de sorafenib cada 12 horas a partir de entonces. La mediana de edad de los pacientes era de 66 años, el 85 % de los pacientes eran varones y el 74 % presentaba invasión macrovascular. En el estudio se incluyó a pacientes con tumores localmente avanzados con una suma de diámetros de hasta 20 cm o con un tumor conglomerado de hasta 20 cm, así como a pacientes con metástasis de un tamaño máximo de 3 cm.

Después de una mediana de seguimiento de 13,2 meses, la mediana de la supervivencia global fue de 15,8 meses en el grupo del tratamiento combinado frente a 12,3 meses en el grupo de sorafenib (hazard ratio [HR]: 0,77; p unilateral = 0,055). Después del análisis multivariante, el tratamiento combinado se asoció con una mejor supervivencia global (HR: 0,72; p = 0,042).

“Esta supervivencia global es mayor de lo esperado e impresionante incluso en la era actual de los ensayos de inmunoterapia”, afirmó la Dra. Laura Dawson, quien presentó los resultados del estudio durante una conferencia de prensa en la reunión. La Dra. Dawson es profesora de Oncología Radioterápica en la Universidad de Toronto y oncóloga radioterápica en el Hospital Princess Margaret de dicha ciudad.

La mediana de la supervivencia sin progresión fue de 9,2 meses en el grupo del tratamiento combinado frente a 5,5 meses en el grupo de sorafenib en monoterapia (HR: 0,55; p = 0,0001). A los 24 meses, el 17 % del grupo del tratamiento combinado no había progresado, y el 7 % del grupo de sorafenib tampoco. La mediana del tiempo transcurrido hasta la progresión fue de 18,5 meses en el grupo del tratamiento combinado y de 9,5 meses en el grupo de sorafenib (HR: 0,69; p = 0,034). La frecuencia de acontecimientos adversos fue similar en ambos grupos. En el estudio se incluyó a pacientes con cualquier nivel de invasión vascular, lo que contrastó con muchos ensayos anteriores, de los cuales se excluyó a aquellos con afectación de la vena porta principal.

“Creo que este es realmente uno de los estudios más importantes en muchos años en cuanto a resultados que cambian la práctica clínica. Hemos observado que, en pacientes con carcinoma hepatocelular de riesgo muy elevado, especialmente en pacientes con invasión vascular de la vena porta o macrovascular, se ha producido una mejora significativa en la supervivencia global y esta es una población de pacientes muy complicada. La adición de la radioterapia corporal estereotáctica en este grupo mejoró tanto la supervivencia sin progresión como la supervivencia global, por lo que creo que nos encontramos realmente en un punto en el que podemos hablar de tratamiento de referencia para los pacientes”, afirmó la Dra. Karyn A. Goodman, profesora y catedrática adjunta de Investigación Clínica y Oncología Radioterápica de la Facultad de Medicina Icahn del Hospital Monte Sinaí (Nueva York, Estados Unidos).

Una limitación del estudio es que su inclusión se cerró de forma anticipada debido a un cambio en el tratamiento de referencia.

Este artículo se publicó originalmente en MDedge.com.