La quimera de un Plan de RR. HH. para todo el SNS a medio y largo plazo


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La Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) reclama una estrategia de recursos humanos común para el Sistema Nacional de Salud impulsada por el Ministerio de Sanidad, un plan que contemple las necesidades de los servicios de salud a medio y largo plazo. Es una quimera bastante alejada de la realidad. En 2003 el Estatuto Marco estableció que “los planes de ordenación de recursos humanos constituyen el instrumento básico de planificación global dentro del servicio de salud”. Frente a problemas comunes, las CC. AA. toman medidas por separado, a diferentes velocidades y casi siempre a corto plazo, como ha denunciado la Organización Médica Colegial (OMC).

Aragón, Andalucía, Asturias, Baleares, Canarias, La Rioja, Murcia o Cantabria fueron de las primeras CC. AA. en aprobar un plan de recursos humanos en el ámbito sanitario. Castilla-La Mancha, Galicia y Madrid se incorporaron un poco después. Sin embargo, estos planes no evitan la falta de profesionales, sobre todo en determinadas especialidades.

Otra estrategia es adoptar medidas ‘parche’ para paliar situaciones puntuales. Recientemente la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid anunció el mantenimiento de una prueba piloto consistente en ampliar el horario de consulta programada hasta las 18:30 horas en 14 centros de salud debido a la situación “generalizada” de falta de pediatras y médicos de Familia, ante la “imposibilidad de cubrir muchas vacantes”.

En líneas generales, las asignaturas pendientes en el ámbito de los recursos humanos son:

– Falta de un registro estatal de RR. HH.

– Utilización abusiva de contratos temporales.

– La movilidad de los profesionales sanitarios.

– Jubilación forzosa o prolongación de la vida laboral hasta los 70 años.

– Cobertura de plazas complicadas.

– Designación de jefes de servicio y puestos intermedios.

– Sistema de retribuciones por antigüedad o por méritos.

– Planificaciones anuales o gestión a medio y largo plazo.

– Carrera profesional.

– Ofertas públicas de empleo.

– Mejorar las retribuciones para evitar la marcha de médicos y personal sanitario a otros países.

La raíz del problema

Ante este panorama, en enero de 2019 la actual ministra de Sanidad, María Luisa Carcedo, presidió el pleno de la Comisión de Recursos Humanos del Sistema Nacional de Salud. Entre otros temas, la titular del Ministerio presentó las conclusiones de un informe que analizaba la estimación de oferta y demanda de médicos especialistas en España hasta 2030. Según las conclusiones del estudio, “las condiciones de los trabajos que se ofertan están detrás de los déficits en algunas especialidades. Se trata de plazas poco atractivas en lugares remotos o alejados de grandes núcleos poblacionales y contratos temporales precarios”. Por tanto, la cuestión no se solventa “aumentando números, sino yendo a la raíz de aquellas causas fundamentales”, según dijo la ministra. Las especialidades que presentan mayores dificultades son Medicina Familiar y Comunitaria y Pediatría en Atención Primaria. También Anestesia y Reanimación, Radiodiagnóstico y Urología.

A pesar de las recomendaciones, la opción mayoritaria elegida ha sido ‘aumentar números’, por ejemplo, en la convocatoria 2018/2019 de plazas en Formación Sanitaria Especializada, en la que se ofertaron 8.402 plazas de especialidad, 360 más que en 2017.

Retribuciones de los médicos

La disparidad entre CC. AA. se refleja también en las retribuciones de los médicos. Un estudio de la Organización Médica Colegial que compara los salarios en Atención Primaria revela grandes diferencias. Por ejemplo, la retribución mensual neta más alta que puede percibir un médico de Primaria tipo 4 (mayor de 55 años, propietario de plaza y dedicación exclusiva) en Cataluña es de 3.204 euros (4.564 brutos), mientras que en el País Vasco es de 3.756 euros (5.298 brutos). En este apartado se excluye la circunstancia de Ceuta y Melilla, donde el máximo es 5. 454 euros (6.417 brutos) gracias al complemento por residencia.

Las diferencias se acrecientan más al analizar los salarios mínimos percibidos por los médicos en Andalucía, por ejemplo, donde un médico interino eventual o sustituto puede cobrar 1.940 euros (2.577 brutos), mientras que el mínimo en Murcia es de 3.038 euros (4.329 brutos).

Brecha salarial entre Primaria y Especializada

El sindicato CESM también critica “la brecha salarial” que hay entre médicos de Atención Primaria y Especializada, que se ha triplicado (del 6 al 18 por ciento) entre 2016 y 2019, según datos del Informe de remuneración económica y satisfacción profesional realizado por Medscape. “La remuneración media de un especialista hospitalario español se sitúa en 58.000 euros, frente a los 51.000 que cobra de media un médico de Primaria (un 14 por ciento menos)”.

Médicos extracomunitarios

Una de las medidas adoptadas para paliar la falta de recursos profesionales ha sido la reanudación de trámites para el reconocimiento de títulos extracomunitarios. En el pasado mes de marzo la ministra Carcedo anunció la convocatoria de la prueba teórico-práctica para el reconocimiento de títulos extracomunitarios de especialista en ciencias de la salud, una prueba que no se celebraba desde 2012. En aquel momento había 456 aspirantes de 26 países y 36 especialidades: Medicina Familiar y Comunitaria (48), Anestesiología y Reanimación (61), Oftalmología (37), Pediatría (36), Obstetricia y Ginecología (36), enfermera especialista obstétrico-ginecológica (34), Cardiología (24) y Medicina Intensiva (20). Los profesionales proceden de Venezuela (117), Argentina (94), Cuba (88), Perú (44), México (43), Colombia (20) y Uruguay (7).