La protonterapia produce menos efectos secundarios que la radioterapia convencional


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La terapia de protones produce menos efectos secundarios que la radioterapia convencional en pacientes con cáncer, manteniendo las tasas de curación en niveles similares, según un nuevo estudio dirigido por la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en San Luis y la Facultad de Medicina Perelman de la Universidad de Pensilvania (Estados Unidos).

El estudio, que se presentará en la reunión anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO 2019), que se celebrará en Chicago a partir de esta semana, es la primera comparación importante de los efectos secundarios relacionados con la terapia de protones y la radioterapia convencional. Incluyó a casi 1.500 pacientes que recibieron quimioterapia y radioterapia combinadas para cánceres de pulmón, cerebro, cabeza y cuello, gastrointestinales y ginecológicos que aún no se habían diseminado a otras partes del cuerpo.

Después de controlar las diferencias entre los grupos, como la edad y los problemas médicos adicionales, los investigadores concluyeron que los pacientes que recibían terapia de protones experimentaron una reducción de dos tercios en el riesgo relativo de efectos secundarios graves dentro de los 90 días de tratamiento, en comparación con los pacientes que recibían radioterapia convencional.

Un total de 45 de 391 pacientes que recibieron protonterapia experimentaron un efecto secundario grave en el plazo de 90 días (11,5%). En el grupo de radioterapia, 301 de 1.092 pacientes experimentaron un efecto secundario grave en el mismo periodo (27,6%). Los datos de los pacientes sobre los efectos secundarios se recopilaron mientras el ensayo estaba en curso, en lugar de después.

Los investigadores enfocaron su estudio en lo que se llaman eventos adversos de grado 3, que son lo suficientemente severos como para requerir hospitalización. Pueden incluir dolor, dificultad para tragar que podría resultar en pérdida de peso, dificultad para respirar y náuseas y diarrea lo suficientemente severas como para causar deshidratación.

Los investigadores tampoco encontraron diferencias entre los dos grupos en cuanto a la supervivencia, lo que sugiere que la terapia de protones fue igual de efectiva en el tratamiento del cáncer pero con menos efectos secundarios. La supervivencia general al año para el grupo de terapia de protones fue del 83%, frente al 81% en el grupo de radioterapia convencional.