La proteína BRCA1 puede ayudar a mantener estable el neuroblastoma (Nature)


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La BRCA1 es una proteína que protege a las células del tejido mamario contra el cáncer, pero sorprendentemente, también puede tener un efecto opuesto en otro tipo de tumor, el neuroblastoma, al ayudar a mantenerse estable, tal y como informan grupos de investigación alemanes y holandeses en Nature.

El neuroblastoma es un cáncer que se presenta en la primera infancia. Las células degeneradas del sistema nervioso se convierten en tumores en la cavidad abdominal; por lo que la enfermedad puede progresar de manera muy diferente. Los tumores menos agresivos pueden tratarse bien o desaparecer espontáneamente y las perspectivas de supervivencia para los niños cuyas células cancerosas contienen la proteína tumoral MYCN son particularmente deficientes.

"En los neuroblastomas agresivos, la proteína tumoral MYCN debe interactuar con BRCA1 para mantener el tumor vivo", explica Steffi Herold, del Biocentro de la Julius-Maximilians-Universität Würzburg (Alemania). El equipo hizo este descubrimeinto en experimentos de cultivo celular.

Los resultados también se confirmaron en material tisular de pacientes: los tumores de niños que contienen MYCN siempre presentan altas concentraciones de BRCA1, lo cual demostraron investigadores de Amsterdam y Utrecht.

En una publicación en Nature, el equipo alemán describe el mecanismo por el cual la proteína BRCA1 mantiene vivas las células del neuroblastoma. Debido a que las células cancerosas crecen demasiado rápido y se dividen con demasiada frecuencia, tienen que manejar su metabolismo a una velocidad muy alta. Esto significa estrés para las células, y aquí es donde aparece BRCA1. "En pocas palabras, garantiza que las células puedan hacer frente a este estrés", explica Gabriele Büchel, una de las autoras.

Precisamente en las células del neuroblastoma, la proteína MYCN controla la transcripción. Los autores comparan este proceso, que es esencial para la supervivencia de la célula, con un tren que corre en una vía. "Si la vía está deteriorada, el tren se detiene. El crecimiento de la célula tumoral se para y amenaza con morir". En este caso, la proteína BRCA1 garantiza que se abra un cambio a una vía lateral. Allí el tren puede esperar hasta que la célula tumoral haya reparado el daño en la vía principal.

Así, las proteínas MYCN y BRCA1 trabajan juntas para asegurar que el metabolismo de las células tumorales pueda continuar funcionando a toda velocidad. El equipo se dio cuenta de ello cuando buscó dianas previamente desconocidas en células de neuroblastoma que podrían usarse para inhibir el crecimiento del tumor.

Aunque los pacientes con neuroblastoma no se beneficiarán inmediatamente de los nuevos hallazgos, el equipo continuará con la investigación. Esperan que los hallazgos contribuyan al desarrollo de nuevas terapias para esta patología. También esperan aclarar si las proteínas MYCN y BRCA1 solo funcionan juntas en los neuroblastomas o si existe un mecanismo general que también afecte a otros tipos de cáncer.