La profilaxis pre exposición, una estrategia útil en la prevención de infecciones por VIH en España

  • Carlos Sierra, PhD

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Es un hecho que cada año la incidencia del VIH es menor en España. Pero esto no debe suponer ningún tipo de relajación, ya que, según el Plan Nacional sobre el SIDA de España, en 2018 se reportaron 3.244 nuevos casos, de los cuales un 56% fueron hombres gais, bisexuales u hombres que habían tenido sexo con otros hombres (GBMSM, por sus siglas en inglés). Estos números reflejan la necesidad de seguir buscando nuevas estrategias preventivas, tales como la profilaxis pre exposición (PrEP), cuya aplicación ha demostrado ser segura y efectiva. 

La PrEP es una estrategia de prevención frente al VIH basada en la toma profiláctica de la combinación de 2 fármacos antirretrovirales, Tenofovir disproxil y Emtricitabina, acompañado de un proceso de diagnóstico, seguimiento y prevención de otras infecciones de transmisión sexual. Pero, a pesar de ello, la PrEP no está totalmente implementada en España como una estrategia de prevención del VIH. Para avanzar en este camino, en 2017 el Plan Nacional sobre el SIDA puso en marcha un estudio de factibilidad para demostrar la viabilidad de la implementación de la PrEP dentro del Sistema Nacional de Salud, que concluyó a finales de 2019. El estudio, que ha sido recientemente publicado en la revista Plos One, se desarrolló gracias a la participación del País Vasco, Cataluña y Comunidad Valenciana, y con la colaboración de la Unidad de Vigilancia de VIH y la Unidad de Coordinación de CoRIS del Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) para la realización del estudio estadístico e informe final.

Cuatro modelos sanitarios diferentes

Los resultados de este estudio analizan la viabilidad de la PrEP en cuatro escenarios sanitarios con diferentes modelos asistenciales: el centro de Infecciones de Transmisión Sexual Drassaness de Barcelona (100 individuos); BCN Chekpoint, un centro comunitario de Barcelona (175 participantes); el servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital General de Valencia (25 individuos), y la consulta de Infecciones de Transmisión Sexual del Hospital de Donostia (21 participantes).

En todos ellos se reclutaron para el estudio a individuos con un riesgo elevado de adquisición de la infección por el VIH a los que se les administraron los fármacos en servicios de Farmacia Hospitalaria, ya que ambos son de uso hospitalario.

En total, fueron 321 participantes, de las cuales 318 fueron GBMSM y 3 mujeres trans. La media de edad fue  de 36 años y el 59,2% de ellos eran españoles. Para ser incluidos en el estudio, las personas cumplieron, al menos, dos (la mayoría cumplieron tres) de las siguientes condiciones en el año anterior a la puesta en marcha del estudio:

  • Haber tenido más de 10 parejas sexuales diferentes.
  • Haber practicado sexo anal sin preservativo.
  • Haber consumido drogas recreativas.
  • Haber hecho uso, al menos en una ocasión, de la profilaxis post exposición.
  • Haber presentado al menos una infección de transmisión sexual  bacteriana.

A los participantes, además de la administración de los fármacos, se les realizó un proceso de diagnóstico, de seguimiento y de prevención de otras infecciones de transmisión sexual. 

Esta investigación, de un año de duración, analizó también los factores que se relacionan con un mayor abandono o las tasas de incidencia de las infecciones de transmisión sexual en usuarios de PrEP. Los resultados mostraron la ausencia de seroconversiones al VIH, una eficacia superior al 90% en la prevención de la transmisión del VIH, una adherencia al tratamiento del 88% (280 finalizaron el estudio) y una buena tolerancia al mismo.

Esta investigación también halló una reducción en el uso del preservativo (del 66,1% al 37,8%) sin un aumento significativo de las infecciones de transmisión sexual, y una disminución generalizada del uso de algunas drogas. El consumo de ácido gamma hidroxibutirato (GHB) bajó del 32,5 al 21,8%, la cocaína del 27,5 al 21,4%, el MDMA de 25,7 al 14,3%, el speed del 11,4 al 5,7% y la mefedrona  del 10,7 al 5%.

Los hallazgos sobre el no aumento en los diagnósticos de infecciones de transmisión sexual, así como la disminución del uso de drogas subrayan, según Carlos Iniesta, investigador del Centro Nacional de Epidemiología del ISCIII y primer autor del estudio, “el hecho de que los programas de PrEP pueden abordar la salud sexual de una manera amplia, que va más allá de la prevención del VIH”.

Como resultado más relevante, este estudio mostró la factibilidad de la puesta en marcha de programas de PrEP en los cuatro tipos de modelos estudiados, incluyendo los circuitos asistenciales y la relación de los recursos con las farmacias hospitalarias. Tanto los profesionales como los participantes puntuaron con un 98,6 sobre 100 al programa, ya que su satisfacción fue muy alta, a excepción de la falta de personal.

Próximos pasos

El desarrollo y los resultados del estudio han permitido avanzar en la implementación de la PrEP en España y poner en marcha un sistema de información para los programas de PrEP en España (SIPrEP). Todo ello supone un ejemplo de investigación traslacional y colaboración entre Ministerio de Sanidad, el ISCIII y las comunidades autónomas. 

Esta estrategia, autorizada por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) en 2016, está financiada por el Sistema Nacional de Salud desde 2019.

Sin embargo, no todo son buenas noticias. Más de un año y medio después de la decisión de financiar la PrEP, esta sigue sin ser accesible para muchas personas, ya que su implementación a nivel estatal es bastante desigual. Algunas comunidades autónomas ya tienen programas de PrEP en centros sanitarios, mientras que otras, como Canarias, Baleares, Asturias, y Castilla-La Mancha, no los han iniciado. Pero incluso en las que ya lo tienen en marcha, la estrategia varía. Mientras que algunas permiten el acceso directo a los servicios hospitalarios que la prescriben, en otras se requiere de una derivación desde Atención Primaria. Este paso añadido, es un gran problema en la actualidad, debido a la saturación de estos centros por la pandemia de la Covid-19.

Además, algunos de los centros de PrEP denuncian escasez de recursos. “Solo se ha aportado financiación para la compra del fármaco. Hay que tener en cuenta que no basta con la toma del medicamento, sino que la estrategia incluye el diagnóstico, correcto seguimiento y asesoramiento para la prevención de otras infecciones de transmisión sexual. Todo esto se traduce en listas de espera de varios meses”, concluyó para Univadis España Ferrán Pujol, director de BCN Checkpoint.