La presión laboral por la pandemia acentúa la ansiedad-depresión en los médicos españoles

  • Dr. Javier Cotelo

  • Maria Baena
  • Noticias de Medscape
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MADRID, ESP. En el último año pandémico un 75 % más de médicos ha sido atendido por patologías psiquiátricas en el Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (PAIME) del Colegio de Médicos de Madrid. Aproximadamente ocho de cada diez solicitaron ayuda por trastornos ansioso-depresivos, claramente asociados a la sobrecarga y estrés en el ámbito laboral.

Durante 2021 un total de 227 médicos ha sido tratado bajo este programa, lo que ha generado más de 1.200 consultas psiquiátricas, 100 de ellas iniciadas este año. De todos los profesionales atendidos, 76 son varones (23,5 %) y 151 mujeres (76,5 %); la edad media de los facultativos fue de 44,1 años. De todos los atendidos, 90 ya fueron dados de alta y al 31 de diciembre 137 facultativos continuaban en el programa.

La Dra. Enriqueta Ochoa, psiquiatra responsable asistencial del PAIME, comentó a Medscape en español: "Entre los datos más notables se encuentra el aumento de médicos atendidos en el programa (71 en 2017, 96 en 2018,139 en 2019, 172 en 2020, 227 en 2021), con un importante aumento de los médicos residentes (5 en 2017, 18 en 2018, 24 en 2019, 36 en 2020, 51 en 2021)".

Alta demanda por trastornos ansioso-depresivos

"La demanda ha sido realizada principalmente por trastornos ansioso-depresivos, concretamente en un 76 % de los médicos adjuntos y en un 82 % de los médicos residentes. Además un elevado número de médicos relaciona directamente su patología psiquiátrica con la sobrecarga laboral u otras condiciones de estrés en el ámbito del trabajo. La pandemia de la COVID-19 se ha relacionado estrechamente con esta sobrecarga", enfatizó la especialista.

La memoria de 2021 refleja que en relación con la patología que motiva la atención en el PAIME de los 176 médicos adjuntos, 134 lo hacen por trastornos ansioso-depresivos y 28 por trastornos adictivos. De estos, 16 médicos han sido incluidos en los grupos de terapia para médicos con adicciones y más de un 40 % relaciona directamente su trastorno con situación laboral conflictiva o sobrecarga.

La huella sobre médicos en formación

Por otro lado, cabe destacar que 51 médicos residentes han sido atendidos en el programa durante 2021, de los cuales 35 entraron este año. Los residentes también pertenecen a muy diversas especialidades y son de diferentes años de residencia, aunque hay un ligero predominio de los de segundo año. Los trastornos que han motivado la atención de los residentes fueron ansioso-depresivos (42 médicos). Más del 50 % de ellos relacionaba su trastorno con el afrontamiento del trabajo.

En el caso de los médicos residentes llama la atención que la resiliencia presentada ante la pandemia ha sido alta a pesar de que han tenido que asumir cambios en el itinerario formativo/rotaciones y han estado en primera línea en la atención a pacientes con COVID-19. "En este grupo de profesionales la atención prestada en el PAIME se ha relacionado directamente con los problemas relacionados con las circunstancias propias de esta etapa profesional (inseguridad, dificultades para la gestión de emociones/relaciones) o bien de tipo estructural y relacionadas con el sistema (problemas en la supervisión docente, prolongación de jornadas/exceso de guardias)", afirmó la Dra. Mónica Leira Sanmartín, responsable de la atención colegial a médicos residentes.

Se mantienen las patologías adictivas

En 2021 se mantuvo un número elevado de médicos con patologías adictivas (32), de los cuales 16 han acudido a terapia grupal. Además se han realizado 10 ingresos hospitalarios frente a 4 de 2020 y 3 de 2019.

Por otra parte, las especialidades de los médicos atendidos son muy variadas, hasta 32 diferentes. Predominan los médicos de atención primaria (45), dado que son el colectivo de especialistas más numeroso. El impacto de la pandemia de la COVID-19 en algunos especialistas, como neumólogos, médicos de residencias de mayores, médicos del servicio de urgencias SUMMA 112, ha sido más elevado, "muchos de ellos han tenido que atender pacientes que han fallecido en sus manos", junto a los médicos de atención primaria, señaló la Dra. Leira.

Tres a uno en la brecha de género

En cuanto a la enorme diferencia de género encontrada entre los atendidos, tres de cada cuatro usuarios del PAIME son mujeres; la Dra. Ochoa argumentó que posiblemente esto se deba "a la feminización de la profesión. La demanda de atención la realizan médicos con una edad media de 44 años, por lo que quizá también influye la mayor dificultad de la mujer respecto al varón para conciliar trabajo y familia con el consiguiente estrés que esto supone".

"Los trastornos concretos más frecuentemente detectados durante la pandemia; son los trastornos adaptativos ansioso-depresivos. En todos los médicos el aumento de la sobrecarga laboral (que ya existía previamente), la gravedad de los pacientes que han atendido, junto con la difícil conciliación entre el trabajo con riesgo de contagio y la vida familiar, la infección propia o de familiares, así como la cronicidad de la pandemia, suponen grandes factores de estrés para muchos de estos médicos", explicó la Dra. Ochoa.

"Conforme pasan los meses encontramos más médicos con situaciones de agotamiento y estrés crónico, que se traduce también en diversos trastornos con sintomatología ansioso-depresiva", añadió.

Uno de cada siete sanitarios afectado

La Dra. Marina Díaz Marsá, vicepresidenta de la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica y jefa de Sección del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, especialista ajena al programa, comentó a Medscape en español: "Actualmente estamos viendo muchos profesionales con problemas de salud mental. Se estima que uno de cada 7 sanitarios podría haber presentado un trastorno mental después de la primera ola de la COVID-19".

"Fundamentalmente se identifican síntomas de ansiedad, depresión e insomnio aproximadamente en un 50 % de los sanitarios, siendo las mujeres, el personal de enfermería y los médicos de atención primaria los grupos más afectados".

La especialista destacó: "Lo esperado es que las situaciones traumáticas vividas sigan dando lugar a síntomas compatibles con el trastorno por estrés postraumático, que se caracteriza por la reexperimentación repentina del evento traumático, evitación de las situaciones asociadas al evento y el embotamiento psíquico".

Agregó que existe la llamada fatiga pandémica, que tiene que ver con el agotamiento, el sobreesfuerzo y la incertidumbre y que se correlaciona con cansancio, ansiedad y bajo ánimo. "En la primera ola tuvimos que ver a muchos compañeros que rompían a llorar, perdidos, agotados ante la impotencia de lo desconocido. Hoy en día el cansancio y el agotamiento predominan, asociados a la sintomatología ya citada".

No olvidar la ayuda pospandemia

Es muy importante ayudar a los médicos tanto ahora durante la crisis sanitaria como después. "En la fase más complicada de la pandemia los médicos se han volcado en el trabajo, pero al momento en que la situación mejore comenzaremos a expresar las emociones y las reacciones contenidas", agregó la Dra. Ochoa.

La Dra. Díaz destacó que es fundamental desarrollar programas de atención destinados específicamente a la salud mental de los profesionales sanitarios para que puedan acudir en caso de requerir ayuda. "Estos programas deben ser de fácil y rápido acceso, estar situados en lugares fiables que respeten el anonimato y deben ofrecer abordajes individuales y grupales, así como recursos en línea que aseguren la identificación precoz y el tratamiento adecuado de los síntomas y trastornos que puedan existir".

"Es necesario que los sanitarios entiendan que tienen que cuidar sus necesidades básicas y desde la gerencia, establecer turnos de descanso y rotación de los puestos más estresantes".

Programas de prevención en salud mental

Sobre la existencia de programas de prevención en salud mental para los médicos, "desde hace 2 años se crearon grupos de afrontamiento del estrés para médicos residentes que tienen un marcado carácter preventivo. Se trata de una intervención grupal para la promoción y mejora del bienestar emocional de los médicos residentes, consistente en 6 sesiones sobre el estrés y su afrontamiento, así como la adquisición de herramientas para una correcta gestión del mismo", concretó la Dra. Ochoa.

"Esta crisis asociada a la COVID-19 nos debería permitir dedicar tiempo para reflexionar y aprender de lo sucedido, con el objetivo de generar una experiencia positiva que reemplace la narrativa traumática de lo vivido", puntualizó la Dra. Díaz.

Finalmente, el informe concluye que el Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (PAIME) está bien consolidado en el Colegio de Madrid y que tiene una amplia aceptación y valoración por los médicos atendidos. Sin embargo, uno de los retos del programa es conseguir que los colegiados conozcan el programa para llegar a los médicos en activo, en especial a aquellos con trastornos adictivos.

El Dr. José Antonio Valero, coordinador de este programa, indicó: "Cuidar al médico enfermo supone defender por encima de todo la salud de los ciudadanos".

Las doctoras Ochoa y Díaz han declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.

Este contenido fue publicado originalmente en Medscape en español, parte de la Red Profesional de Medscape.