La pantalla de televisión que quiere meterse en los hospitales.

  • Santiago Appdemecum
  • Salud Digital
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En esta sección se recogen algunas de las novedades más relevantes que aparecen en el mundo de la salud digital, y cómo puede transformarse el trabajo clínico y sanitario desde la tecnología. En algunas ocasiones surgen perspectivas completamente nuevas que llegan de los propios profesionales, o de empresas recién creadas en torno a una idea original. En otras, es el fruto de procesos de innovación mas prolongados, como los que llevan a cabo proveedores conocidos de los sistemas sanitarios, que se van adentrando en lo digital. Y también, en otros casos, nos encontramos con propuestas sanitarias que provienen de empresas que originalmente hacían algo que no tenía que ver con el trabajo médico, pero que descubren que pueden ofrecer algo nuevo y original con la base de su conocimiento originado en otras áreas.

Esto es lo que ha ocurrido con uno de los mayores fabricantes de televisiones del mundo, Samsung, que parece que ha visto llegar el momento de pensar qué tipo de mejoras podrían llegar a los hospitales a través de sus pantallas, y no sólo en lo relativo a que los pacientes puedan usarlas para entretenerse viendo programas mientras permanecen ingresados.

En realidad, lo que esta empresa viene haciendo con sus pantallas desde hace años son dos cosas que también son la tendencia en otras marcas del sector. Por un lado, avanzar en la tecnología de los paneles, que cada vez son más nítidos y consumen menos, y en los que se han incorporado avances como los LEDs o el aumento de la velocidad de refresco. En segundo lugar, hacer de los televisores un instrumento de acceso a la red. Si antes una televisión sólo disponía de contenidos visualizables a través de una antena o una conexión directa con un reproductor de vídeo, a día de hoy lo más importante es que acceda a Internet, que es donde se captan auténticos chorros de información en forma de programas de vídeo, música o acceso a servicios de todo tipo.

De manera que los fabricantes de pantallas más avanzados saben que han de añadir un grado de inteligencia en sus paneles, al menos dotarlos de la capacidad para manejar aplicaciones y mostrar bastante más que programas emitidos por las cadenas convencionales. Hemos pasado del tubo de cátodo que algunos calificaban como “caja tonta”, a esto que hoy llamamos una “smart TV” o televisión inteligente: un aparato que es una ventana a una cantidad ilimitada y personalizable de contenidos y servicios que se distribuyen por la red. De ahí que hoy, tal vez lo más valioso de una televisión es que tenga acceso a la red (por wifi o cable) y que incorpore un sistema operativo y un buen procesador para el manejo de sus contenidos.

También hay un proceso de convergencia funcional entre las pantallas que usamos para ver la televisión y las que tienen los teléfonos y las tablets. La principal diferencia ya no es la tecnología, pues todas asocian un panel visual, un procesador, un sistema operativo y una conexión a la red, sino que las primeras son de uso comunitario, por varios usuarios, y las segundas son de uso más personal.

 

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Samsung a pie de cama.

Dado lo que hoy en día se considera una televisión -pantalla plana, ligera, que puede instalarse en cualquier lugar, que consume poca energía y que está conectada a Internet-, poco más se necesita para encontrarle al aparato una utilidad específica en los entornos hospitalarios. Esto es lo que ha valorado la multinacional Samsung, que ha presentado un sistema integrado para que sus televisores puedan colaborar en el trabajo clínico.    

Lo que han hecho es intentar aprovechar sus instrumentos tecnológicos para ver cómo se puede mejorar la atención al paciente cuando este está en la habitación del hospital. El resultado que proponen es un nuevo tipo de televisor inteligente orientado a la atención médica, que a su vez se integra en los sistemas informáticos del hospital, por una parte, y por otra sirve también para añadir opciones de telesalud y monitorización remota de pacientes. 

Para ello, Samsung se ha asociado con una empresa específicamente dedicada a la tecnología sanitaria, ShareSafe, que es experta en software diseñado para que los médicos accedan a los datos de los pacientes, incluso a través de dispositivos móviles. Dispone de una aplicación llamada ShareView que facilita la visualización de la historia médica (o EHR), y que incorpora un sistema de conexión segura desde el servidor hasta el dispositivo de lectura. Precisamente esta es la parte que Samsung ha aprovechado para la creación de lo que llama Samsung Smart Healthcare, basado en televisores desde los que se puede acceder a estos datos y otras fuentes de contenido.

Pero, ¿para qué queremos que aparezcan datos de historia clínica en un televisor de gran pantalla? La idea consiste en que se puedan transformar los televisores de las habitaciones en centros de comunicación “todo en uno”, con la posibilidad de personalizar el uso que cada unidad clínica quiera darles. 

Por ejemplo, que cuando el médico pase visita no necesite llevar con él no ya la historia en papel, sino siquiera una tablet con acceso al sistema del hospital, porque ya se encontrará la información ahí donde está el paciente. Este desarrollo técnico le permitirá visualizar a pie de cama una imagen radiológica, o una gráfica de evolución de las constantes del paciente. Siempre que fuera posible salvaguardar la intimidad del paciente y la privacidad de los datos, el televisor puede constituir una gran ayuda para manejar la información que esté registrada a lo largo de los procesos diagnósticos, lo que podría mejorar su accesibilidad en el momento en que se necesita y los flujos de trabajo.

Además, en el desarrollo de este modelo tecnológico por Samsung se ha previsto que se pueda usar la pantalla para incorporar otro tipo de información dirigida al paciente, como horarios de las pruebas, consejos provenientes del equipo clínico, o requerimientos de la hospitalización.

Las ventajas de este sistema, bajo la tecnología ShareView, es que es muy versátil y pone al alcance de los médicos la información de forma segura, en un modelo de gran formato y alta definición, y directamente en la habitación de paciente. De esa manera, no hace falta llevar un dispositivo compartido, como una tablet o una carpeta. Además, podría servir para mejorar la comunicación entre el médico y el paciente, que puede basarse en una nueva capa de información compartida para ambos.

La tecnología que Samsung ha desarrollado para sus televisores médicos cumple con la estipulación HIPAA (estandar norteamericano sobre seguridad de los datos médicos) y está diseñada para poder verificar la identidad del usuario, el dispositivo y los niveles de permisos en el acceso a la información al inicio de cada sesión, mediante autenticación multifactor móvil.

Al margen de esta novedad, Samsung ofrece otras soluciones en el ámbito de la salud digital, basadas también en teléfonos móviles y tabletas. En 2020 llegó a presentar un robot para el  cuidado personal que utilizaba inteligencia artificial para  ayudar a las personas mayores a conectarse con dispositivos inteligentes en su hogar, y que también promovía la realización de ejercicio físico.