La mitad de los pacientes con leucemia linfoblástica aguda tratados con terapia CART sobrevive al año del tratamiento


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El 50% de los pacientes con leucemia aguda linfoblástica (LLA) tratados con la terapia CART sobrevive al año del tratamiento, al igual que aquellos con linfoma y mieloma múltiple, según ha informado el coordinador del Grupo Español CAR y director del Instituto de Hematología y Oncología del Hospital Clínic de Barcelona, Álvaro Urbano Ispizua.

El experto se ha pronunciado así en el marco de la celebración del Simposio Internacional sobre Avances en CART, organizado por el citado grupo junto a la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) donde, tal y como ha avanzado, se han dado a conocer los avances que se están produciendo en este campo, así como las inquietudes de los actores relacionados con las mismas: médicos, autoridades sanitarias y compañías farmacéuticas.

Se trata de una inmunoterapia que modifica genéticamente los linfocitos T del propio paciente para que expresen receptores que se unan a las células tumorales, proliferen y las destruyan.

En la actualidad, la Agencia Europea del Medicamento (EMA) ha aprobado las dos primeras terapias celulares CART para el tratamiento de segunda línea de la LLA de células B en pacientes pediátricos y adultos jóvenes con enfermedad refractaria o en recaída, así como para la terapia en segunda línea del linfoma difuso de células grandes B y del linfoma mediastínico primario de células B. Además, se espera que próximamente la apruebe para el mieloma múltiple.

En los diferentes ensayos clínicos que se están realizando en diferentes países del mundo, incluido España, el uso de estas terapias ha logrado eliminar la enfermedad al 80% de los pacientes, si bien algunos han recaído. Ahora bien, lo que sí se ha comprobado es que el 50% seguía con vida al año de someterse a la terapia CART. "Se trata de unos resultados clínicos impactantes si, además, tenemos en cuenta que el cien por cien de estos pacientes iban a morir", ha recalcado Urbano.

Ahora bien, en ocasiones la terapia fracasa y, según se cree, se debe a que el sistema inmunológico del paciente lo rechaza; a que el propio linfocito está exhausto; o a que la célula a la que se dirige no expresa la proteína, por lo que no tiene la diana a la que atacar. "Esto es una revolución, pero no es la revolución porque estamos al principio, pero creemos que en un futuro se podrá ampliar su uso a muchas otras enfermedades", ha añadido Jesús María Hernández Rivas, del Hospital Clínico Universitario de Salamanca,.

De hecho, este experto ha comentado que uno de los retos actuales que plantea la terapia CART es conseguir que sea más eficaz y útil y, para ello, hay que enseñarle a que haga más efecto sobre las células para que logren reconocer con más eficacia al antígeno. "Nuestro reto es aumentar el número de enfermedades que se beneficien de ella, romper las barreras de edad para su administración y especializarla", ha añadido Hernández Rivas.

Aunque todavía queda tiempo para mejorar su eficacia y ampliar sus usos, Urbano Ispizua ha asegurado que España es uno de los países europeos pioneros en la utilización de esta terapia. "España ha mostrado músculo en el mundo médico ante una tecnología que tiene una gran complejidad", ha subrayado, para informar de que el Hospital Clínic de Barcelona está llevando a cabo un estudio clínico con esta terapia, en el que ya han participado 28 pacientes, y se espera que se abra el estudio a once hospitales españoles, gracias al 1.200.000 euros que ha dado el Ministerio de Sanidad para facilitar su puesta en marcha en estos centros.

A pesar de ello, los expertos han destacado la necesidad de que sea accesible para los pacientes que podrían beneficiarse actualmente de ella y que el tratamiento se lleve a cabo con la máxima seguridad clínica. Para garantizar esto, según la SEHH, los servicios de hematología y hemoterapia que quieran disponer de esta inmunoterapia deberían tener experiencia en trasplante hematopoyético, estar acreditados por sistemas de calidad internacionales y disponer de un equipo multidisciplinar que garantice el manejo ágil y eficiente de las complicaciones.