La medición de la troponina en sangre podría reducir el uso de pruebas de esfuerzo (Ann Internal Med)


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Los niveles altos de troponina en sangre, una proteína liberada por el músculo cardiaco lesionado, pueden determinar si alguien recientemente sufrió un infarto de miocardio, según una investigación de la Escuela de Medicina de la Universidad de Emory (Estados Unidos).

Este trabajo, publicado en Annals of Internal Medicine, revela que medir niveles de troponina más bajos, pero aun así problemáticos, puede proporcionar información útil a largo plazo.

Las pruebas de esfuerzo cardiaco, que a veces se acompañan del uso de técnicas de imagen, han sido habituales en pacientes con enfermedad coronaria estable, muchos de los cuales, de lo contrario, se considerarían de bajo riesgo. Las sociedades profesionales, como el Colegio Americano de Cardiología, instan a los médicos a evitar las pruebas de esfuerzo de rutina en pacientes con enfermedad coronaria estable.

La medición de la troponina mediante ensayos de alta sensibilidad (hs-Tn) puede permitir a los cardiólogos identificar a los pacientes de bajo riesgo y reducir las pruebas de estrés cardiaco, disminuyendo los costos de atención médica y la exposición a la radiación, dice el autor principal, Arshed Quyyumi.

"Se puede esperar que hasta una cuarta parte de los individuos con enfermedad coronaria estable establecido tengan niveles de hs-Tn por debajo del límite -afirma Quyyumi-. El punto de corte no dice quién es probable que tenga una prueba de esfuerzo positiva, pero sí tiene un valor predictivo negativo. Podemos prever el aplazamiento de las pruebas de esfuerzo en este grupo".

Cuando una persona con dolor torácico se presenta en urgencias de un hospital, el estándar es la realización de una prueba de medición de la troponina cardiaca. De alguna forma, la prueba ha existido desde la década de 1990, cuando se pudo detectar nanogramos de troponina por mililitro de sangre. En los últimos años, ha sido posible medir picogramos por mililitro, mil veces menos. En esta situación, los niveles elevados de troponina indican que el corazón está sufriendo lesiones crónicas o de bajo nivel.

Quyyumi y colegas examinaron a dos grupos de pacientes de estudios de investigación en los que se realizaron análisis de esfuerzo cardiaco, ejercicio o farmacológico, mediante imágenes SPECT. Se utilizó un primer grupo (589 en total, todos con enfermedad coronaria estable) para determinar el mejor nivel de corte para hs-Tn-I, señalando qué personas tenían pocas probabilidades de padecer isquemia inducible o problemas con el flujo sanguíneo en el corazón visibles mediante imagen.

En general, pocas personas en este grupo habían experimentado dolor torácico reciente, pero la isquemia inducible por estrés era observable en aproximadamente un tercio. Fueron seguidos durante tres años, revisando los eventos cardiovasculares adversos: muerte o infarto de miocardio.

Usando un límite de 2,5 picogramos por mililitro para hs-Tn-I, los investigadores pudieron definir un subgrupo más pequeño de 101 pacientes que tenían una baja proporción de isquemia inducible. "La probabilidad de que tengan un resultado positivo en la prueba de estrés es relativamente baja, menos del 5%, y su pronóstico a mediano plazo es excelente", dice Quyyumi.

En tres años de seguimiento, no se produjeron eventos cardiovasculares adversos en aquellos con niveles de hs-Tn-In por debajo de 2,5 pg/ml, mientras que 33 personas con hs-Tn-I por encima de ese nivel tuvieron eventos adversos. Se utilizó un segundo grupo (118 en total, todos los que habían sufrido un ataque cardiaco anterior) para validar el nivel de corte, en relación con la isquemia inducible.

De cara al futuro, Quyyumi dice que podría usarse la prueba de troponina de alta sensibilidad para clasificar a individuos con enfermedad coronaria estable antes de realizar pruebas de esfuerzo. Es probable que esto reduzca el número de pruebas de esfuerzo realizadas en esta población, utilizando una medición de biomarcadores de sangre menos costosa, en lugar de ECG, ecografía o imágenes nucleares.