La interacción entre dos moléculas podría detener la diseminación de tumores como el melanoma (FASEB J)


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Según investigadores del Instituto de Ciencias Médicas de la Universidad de Tokio (Japón), los tumores de cáncer de piel de tipo melanoma crecen y son más propensos a hacer metástasis debido a las interacciones entre dos moléculas, según experimentos realizados con ratones y células humanas. Sus resultados pueden restaurar el potencial de un tipo de terapia contra el cáncer previamente abandonada en ensayos clínicos. Además, implican a una molécula ya conectada a la obesidad y la demencia como una causa potencial de metástasis o diseminación de células cancerosas a otras áreas del cuerpo.

El equipo dirigido por Beate Heissig, cuyo estudio se publica en FASEB Journal, ha estudiado el activador tisular del plasminógeno (tPA) durante más de una década. El tPA se une a una proteína más grande que está dentro de la membrana de las células animales, la proteína 1 relacionada con el receptor de lipoproteínas de baja densidad (LRP1).

El equipo de Heissig propuso bloquear la acción que promueve la metástasis de tPA evitando que se conecte a LRP1. De esta forma, los científicos observaron que los ratones sin LRP1 presentaban tumores más pequeños, incluso cuando los investigadores proporcionaron tPA extra.

Otros estudios han relacionado la LRP1 a enfermedades crónicas como la diabetes, la obesidad y la enfermedad de Alzheimer. "Es sorprendente que la LRP1 también esté regulando el crecimiento y la propagación del cáncer. Normalmente, es un receptor de moléculas de grasa", explica Heissig.

En 2016 el grupo descubrió que los ratones que recibieron tPA adicional poseían más células específicas. Este mismo tipo de célula generalmente está en grandes cantidades dentro de los tumores de melanoma y puede aumentar el crecimiento del tumor. Teniendo en cuenta esa posible conexión, los investigadores diseñaron el proyecto actual para estudiar qué papel podría desempeñar tPA en el cáncer de piel.

Cuando las células cancerosas hacen metástasis, usan proteasas para cortar la matriz de cadenas de proteínas que mantienen a las células sanas en su lugar. Cuando las células cancerosas llegan a una nueva parte del cuerpo y comienzan a formar nuevos tumores, corrompen las células cercanas para construir un nicho o un hogar de apoyo para ellas mismas.

Los investigadores clínicos han intentado prevenir la metástasis mediante la detención de las proteasas. Sin embargo, el bloqueo completo de todas las proteasas provoca efectos secundarios involuntarios. Así, ninguna terapia contra el cáncer centrada en la proteasa ha tenido éxito en los ensayos clínicos.

"Nuestra visión es una terapia contra el cáncer que previene específicamente la interacción de LRP1 y tPA para que solo se detenga el efecto de metástasis de la proteasa. Comprender mejor las interacciones específicas de LRP1 y tPA conducirá a tratamientos de cáncer centrados en la proteasa que mantengan las acciones saludables y normales de tPA", plantea el primer autor del artículo, Yousef Salama.

También sugiere que el tPA puede estar relacionada con la inmunoterapia del cáncer, un tratamiento que salva vidas y recibió el Premio Nobel de Medicina en 2018. "La comunidad científica sabe que el tPA puede interferir en las señales celulares que se están estudiando para la inmunoterapia contra el cáncer. Bloquear el tPA podría mejorar la acción del sistema inmunológico y potencialmente aumentar la efectividad de los tratamientos de inmunoterapia contra el cáncer", señala Salama.