La inmunidad ante la COVID-19 va más allá de los anticuerpos


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El último estudio de seroprevalencia ENE-COVID realizado en España se ha basado en analizar la inmunidad de la población al coronavirus. Pero el mismo se ha centrado solo en la identificación de una serie de anticuerpos específicos. Sin embargo, la inmunidad ante la COVID-19 va más allá de los anticuerpos. Según la Sociedad Española de Inmunología (SEI) es necesario prestar más atención a a la respuesta inmunitaria celular específica frente al virus, tanto de las células T CD4+ como de las células T CD8+. Es decir, analizar cada uno de los brazos de la respuesta inmunitaria frente al virus.

De esta forma la SEI defiende que es preciso potenciar las distintas pruebas de caracterización de la respuesta inmunitaria en el manejo clínico de la infección. Además, recuerda que ya están disponibles en los Servicios de Inmunología del país.

Estudios de inmunidad más allá de los anticuerpos

En cuanto a los estudios de inmunidad más allá de los anticuerpos, desde la SEI proponen varias medidas escalonadas. Respecto a los estudios de células T, se propone que se realice personas que han negativizado un resultado positivo previo de anticuerpos. También a los pacientes con PCR+ previa que no han desarrollado anticuerpos comprobado en varias determinaciones. En estos pacientes, se debería enviar una muestra a los Servicios de Inmunología para determinar marcadores de activación de células T CD4+ y CD8+ tras estímulo con componentes del SARS-CoV-2.

Para la SEI, un segundo paso sería seguir avanzando en la investigación. En concreto, con la caracterización fenotípica de las células de la respuesta inmunitaria tanto innata como adaptativa. Asimismo, propone el desarrollo de kits cuantitativos de mayor sensibilidad para la medición de anticuerpos y otros estudios de activación de células T CD4+ y CD8+.

Por último, consideran que debería hacerse seguimiento de estos estudios en el tiempo, idealmente con un análisis inicial en los primeros 5 días de la infección y al mes o una vez recuperados los pacientes. Todo ello permitiría caracterizar los distintos grados de inmunización, la duración y el nivel de protección en la población expuesta al SARS-CoV-2.