La inhibición de la proteína cinasa atípica C puede ayudar a controlar el edema macular y la pérdida de visión (Am J Pathol)


  • Noticias Médicas
El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados. El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados.

Muchas enfermedades oculares, incluyendo la retinopatía diabética y la degeneración macular, exhiben una mayor permeabilidad de los vasos sanguíneos en la porción macular de la retina, lo que conduce a una acumulación anormal de líquido y pérdida de la visión.

Las terapias dirigidas a una citoquina específica, el factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF), han transformado la atención clínica. Sin embargo, no todos los pacientes responden bien. Un nuevo trabajo publicado en el American Journal of Pathology muestra que la inhibición de una molécula de señalización específica, la proteína cinasa atípica C (aPKC), ya sea genética o farmacológicamente, reduce el aumento de la permeabilidad de los vasos sanguíneos y bloquea la inflamación. El bloqueo de la aPKC puede ayudar a proteger la visión en pacientes con enfermedades oculares que pueden causar ceguera.

"Nuestros datos revelan que la aPKC es una diaba interesante tanto para la permeabilidad vascular y la inflamación como para el desarrollo de inhibidores de la aPKC que pueden proporcionar una nueva opción terapéutica para enfermedades oculares causantes de ceguera", explicó el investigador principal David A. Antonetti, de la Universidad de Michigan (Estados Unidos). "Nuestra investigación puede ayudar a pacientes con retinopatía diabética, la principal causa de ceguera en adultos en edad laboral en Estados Unidos, y también puede conducir a nuevos tratamientos para la uveítis, un espectro de enfermedades que llevan a la inflamación del ojo, así como para la oclusión de las venas y arterias de la retina".

Una buena visión requiere que las neuronas de la retina envíen señales al cerebro, y las neuronas de la retina deben ser protegidas y mantenidas en un microambiente sano dentro del ojo. Este microambiente se mantiene, en parte, gracias a la barrera hematorretinal (BHR) selectivamente permeable. La BHR incluye las uniones apretadas entre las células endoteliales de los vasos sanguíneos que ayudan a controlar la entrada de agua, nutrientes e iones a la retina. Sin embargo, las lesiones o enfermedades crónicas pueden debilitar la BHR y aumentar la permeabilidad vascular al alterar estas uniones endoteliales estrechas.

Los estudios han demostrado que una variedad de factores moleculares pueden afectar la permeabilidad, incluyendo el factor de crecimiento VEGF y el factor de necrosis tumoral inflamatorio de citoquinas alfa (TNFα). Aunque VEGF y TNFα poseen distintos mecanismos de señalización, ambos activan eventualmente una vía común, la señalización aPKC, para cambiar la permeabilidad de las células endoteliales de los vasos sanguíneos.

Además, la aPKC promueve la inflamación. En este estudio, los investigadores demostraron los efectos del VEGF y de TNFα sobre la permeabilidad vascular de la retina y el efecto protector de un inhibidor experimental de la aPKC de moléculas pequeñas utilizando modelos genéticos de ratón y nuevos inhibidores de moléculas pequeñas para la aPKC. Los investigadores también demuestran el efecto de dirigirse a la aPKC en un modelo separado de inflamación de la retina. En ambos modelos, la intervención tanto genética como terapéutica redujo la permeabilidad vascular y la inflamación.

"Este estudio evalúa el potencial terapéutico de la inhibición de la aPKC en la permeabilidad vascular retiniana impulsada por la inflamación y demuestra que los inhibidores de la aPKC de moléculas pequeñas tienen potencial terapéutico para las enfermedades oculares comunes", escribe Elizabeth A. Pearsall, de la Universidad de Harvard, en un comentario adjunto. Señala que aunque todavía quedan muchas preguntas sin resolver sobre la etiología de la inflamación y si tiene un papel causal en la enfermedad ocular, se esperan con impaciencia estudios preclínicos adicionales necesarios para llevar al uso clínico pequeños inhibidores de la molécula aPKC.