La industria farmacéutica promueve nueve de cada diez ensayos de investigación clínica pediátrica


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La industria farmacéutica promueve el 88,7% de los ensayos clínicos autorizados desde 2015, y registrados hasta el pasado 16 de septiembre, en el ámbito de la pediatría por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps), según explicó en Santiago de Compostela la responsable de la Plataforma de Medicamentos Innovadores de Farmaindustria, Amelia Martín Uranga.

Esta experta, que participó en la II Reunión Nacional de la Red Española de Ensayos Clínicos Pediátricos (Reclip), que se desarrolló bajo el título “Investigación clínica pediátrica en el contexto nacional e internacional: Reclip y Conect4Children”, señaló que, "gracias en parte al interés creciente de las compañías farmacéuticas, la investigación clínica destinada al desarrollo de tratamientos específicos para pacientes pediátricos está creciendo de forma sostenida en España"

Concretamente, ha pasado del 13% del total de ensayos clínicos autorizados en 2016 al 14% en 2017 y al 14,9% en 2018. En todo los casos, la industria persigue garantizar la seguridad y la eficacia de los nuevos medicamentos dirigidos a bebés, niños y adolescentes, pero al mismo tiempo permiten también el acceso temprano de los pacientes pediátricos a las terapias más innovadoras.

Los ensayos clínicos de medicamentos dirigidos a menores suponen una mayor complejidad, "tanto por su diseño como por los procedimientos y las dificultades de reclutar pacientes", explicó Martín Uranga, quién cree que España puede afrontar con éxito estos retos gracias a que cuenta con centros para tratar a la población pediátrica con un alto nivel científico, asistencial y humano, así como centros de referencia para abordar determinadas enfermedades.

"Aunque todavía debemos avanzar para contar con más recursos humanos y estructuras más sólidas, incrementar la implicación de las gerencias hospitalarias y los niveles de experiencia, lo cierto es que España tiene un perfil excelente, tanto por sus profesionales sanitarios e investigadores como por sus centros, para albergar ensayos clínicos de este tipo que supongan aportaciones reales para los pacientes pediátricos", añadió la representante de Farmaindustria.

Paralelamente se han ido reduciendo de forma paulatina los plazos para la puesta en marcha de los ensayos, un factor clave a la hora de atraer inversiones en este ámbito por parte de las compañías. Así, según los últimos datos del Proyecto BEST de excelencia en investigación clínica, la puesta en marcha de los ensayos clínicos pediátricos, desde la entrega de la documentación a las autoridades sanitarias hasta la inclusión del primer paciente, se ha reducido en casi un 25% desde 2015 hasta alcanzar los 128 días en 2018.

Por áreas terapéuticas, los mayores esfuerzos investigadores de las compañías se dan en el ámbito de la oncología, que engloba el 20% del total de los ensayos clínicos pediátricos impulsados desde la industria. Los medicamentos hematológicos (15,4%), los antiinfecciosos (12,3%), los tratamientos contra las enfermedades cardiovasculares (9,2%) y los que combaten las afecciones respiratorias (9,2%) son otros de los fármacos en fase de experimentación que centran la atención de los departamentos de I+D de los laboratorios.

Otras áreas claves para el desarrollo de ensayos clínicos en pediatría son las enfermedades poco frecuentes, las patologías autoinmunes, la diabetes, el asma, la dermatitis atópica, la psiquiatría o las vacunas.