La hipertensión arterial puede estar relacionada con lesiones cerebrales y Alzheimer (Neurology)


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Las personas mayores que tienen una presión arterial más elevada pueden presentar más signos de enfermedad cerebral, específicamente lesiones cerebrales, según revela un estudio publicado en Neurology. Los investigadores también encontraron una relación entre la hipertensión y más marcadores de la enfermedad de Alzheimer.

"La presión arterial cambia con el envejecimiento y la enfermedad, por lo que queríamos ver qué tipo de impacto puede tener en el cerebro", afirma la autora del estudio, Zoe Arvanitakis, del Centro de la Enfermedad de Alzheimer en el Centro Médico de la Universidad Rush, Estados Unidos.

"Investigamos si la presión arterial en la vida posterior se asoció con signos de envejecimiento cerebral, como placas de amiloide y ovillos neurofibrilares relacionados con la enfermedad de Alzheimer y lesiones provocadas por infartos cerebrales, áreas de tejido muerto causadas por un bloqueo del suministro de sangre, que pueden aumentar con la edad, que a menudo pasan desapercibidas y que pueden provocar un ictus", subraya.

Para el estudio, se siguió a 1.288 personas de edad avanzada hasta que murieron, lo que tuvo lugar un promedio de ocho años más tarde. La edad promedio al momento de la muerte fue de 89 años. Se documentó anualmente la presión arterial para cada participante y se realizaron autopsias de sus cerebros tras su muerte.

La presión arterial sistólica media para los que se inscribieron en el estudio fue de 134 mmHg y la presión arterial diastólica fue de 71 mmHg. Dos tercios de los participantes tenían antecedentes de hipertensión y el 87% tomaban antihipertensivos. Un total de 48% de los participantes presentaba una o más lesiones de infarto cerebral.

Los científicos encontraron que el riesgo de lesiones cerebrales era mayor en personas con una presión arterial sistólica media más alta a lo largo de los años. Para una persona con una desviación estándar por encima de la presión arterial sistólica media, por ejemplo, 147 mmHg frente a 134 mmHg, hubo un 46% más de riesgo de tener una o más lesiones cerebrales, específicamente infartos. En comparación, el efecto de un incremento en una desviación estándar sobre el riesgo de tener uno o más infartos cerebrales fue equivalente a nueve años de envejecimiento cerebral.

Aquellos con una desviación estándar por encima de la presión arterial sistólica promedio también tuvieron un 46% más de posibilidades de sufrir lesiones grandes y un riesgo 36% mayor de lesiones muy pequeñas. Arvanitakis señala que un resultado adicional importante del estudio fue que las personas con una disminución de la presión arterial sistólica también registraban un mayor riesgo de una o más lesiones cerebrales, por lo que no era solo el nivel, sino también la disminución de la presión arterial lo que se asociaba con lesiones cerebrales.

Por separado, la presión arterial diastólica más elevada también se relacionó con las lesiones cerebrales infartadas. Las personas que tuvieron un aumento de una desviación estándar de la presión arterial diastólica promedio, por ejemplo, de 71 mmHg a 79 mmHg, registraron un riesgo un 28% mayor de una o más lesiones cerebrales. Los resultados no cambiaron cuando los científicos controlaron otros factores que podrían afectar al riesgo de lesiones cerebrales, como el uso de medicamentos para la presión arterial alta.

Al buscar signos de la enfermedad de Alzheimer en el cerebro en las autopsias, encontraron un vínculo entre una mayor presión arterial sistólica promedio tardía durante los años previos a la muerte y una mayor cantidad de ovillos neurofibrilares, pero no placas. Arvanitakis apunta que esta relación es difícil de interpretar y que se necesitará más investigación.

"Aunque nuestros hallazgos pueden tener implicaciones de salud pública importantes para las recomendaciones de la presión arterial para las personas mayores, se necesitarán más estudios para confirmar y ampliar nuestros hallazgos antes de que se puedan hacer estas recomendaciones", apunta Arvanitakis.