La entrega de desfibriladores a través de dron es viable y rápida

  • Megan Brooks

  • Noticias Médicas de Medscape
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La entrega de un desfibrilador externo automático mediante dron es viable y a menudo más rápida que hacer que los espectadores de un paro cardiaco extrahospitalario busquen en edificios cercanos el dispositivo, de acuerdo con un estudio preliminar que se realizó en el campus de la University of North Carolina, en Chapel Hill, Estados Unidos.[1]

"Vemos esto como un primer paso para integrar la tecnología de dron en los sistemas de servicios médicos de emergencia existentes para mejorar el acceso a la desfibrilación oportuna", manifestó a Medscape Wayne Rosamond, Ph. D., de la Global School of Public Health, en la University of North Carolina.

El estudio fue publicado en el número del 17 de septiembre de The New England Journal of Medicine.

Entrega mediante dron frente a búsqueda por espectador

En Estados Unidos aproximadamente 350.000 personas presentan paro cardiaco extrahospitalario anualmente y solo cerca de 10% sobrevive. La sobrevida es más probable cuando la reanimación cardiopulmonar y la desfibrilación se administran en los primeros 5 minutos después de iniciado el paro cardiaco. Sin embargo, la mediana de tiempo de llegada de los servicios médicos de emergencia es de 8 minutos en casi todo el país, pero en zonas distantes puede prolongarse hasta 30 minutos.

En su estudio, Rosamond y sus colaboradores utilizaron tecnología de GPS para entregar desfibrilador externo automático mediante dron en 35 ocasiones en cinco diferentes lugares del campus de la University of North Carolina, seleccionados para presentar diferentes obstáculos ambientales a la navegación del dron y a los espectadores que debían recibir el desfibrilador.

Los participantes fueron estudiantes de la University of North Carolina, personal y profesorado. En cada prueba se simuló un paro cardiaco extrahospitalario con el empleo de un maniquí de tamaño natural y dos "espectadores" presentes en la escena. Uno llamaría a un despachador de emergencias simulado, un asistente de investigación en el otro lado del campus, quien iniciaría el vuelo autónomo del dron. Al mismo tiempo, la otra persona iba en busca de un desfibrilador externo automático.

"Quisimos evaluar si realmente se puede lograr que un dron vuele por sí mismo y encuentre un lugar correcto para aterrizar con seguridad, y ver cuánto tiempo tarda en relación con la situación actual, en la que un espectador de infarto cardiaco podría tratar de encontrar un desfibrilador externo automático en alguna otra parte en el entorno. Queríamos ver cuál llegaba allí primero", agregó.

"El dron aterrizó con seguridad cada vez, a unos 3 metros donde estaba la persona, y por lo general fue más rápido que alguien que trataba de encontrar un desfibrilador externo automático", destacó Rosamond.

"De hecho, a menudo la persona tenía muchas dificultades para encontrar un desfibrilador externo automático, no sabía a dónde ir. A veces iba a un edificio y la puerta estaba cerrada. En realidad se sentían muy frustrados al tratar de encontrarlo", señaló.

Para los cinco sitios, la mediana de tiempo desde el lanzamiento del dron hasta su llegada con el desfibrilador fluctuó entre 2 y 2,5 minutos. En contraste, el espectador tardó 4 minutos para obtener un desfibrilador externo automático, dependiendo de la zona.

Con el dron, el tiempo transcurrido desde el paro cardiaco hasta la entrega del desfibrilador externo automático fue entre 4 y 5 minutos. Con la búsqueda por el espectador, el tiempo transcurrido hasta la entrega del desfibrilador externo automático fue entre 4 y 8 minutos.

Hubo una zona atípica en la que el resultado fue mejor que con el dron. "Seleccionamos esta zona porque sabíamos que sería difícil para el dron ganar. Esta zona fue precisamente enfrente de la sociedad de alumnos, a un lado de la librería y la biblioteca, y hay 7 u 8 desfibriladores externos automáticos en un área de 15 metros, de manera que la persona ganó en esa ocasión", señaló Rosamond.

Todos los participantes reportaron que estarían dispuestos a tener acceso a un sistema de entrega de desfibrilador externo automático por dron ante un verdadero paro cardiaco extrahospitalario.

Los drones ya se están utilizando para transportar fármacos vitales, como vacunas, productos hemáticos e insulina, a zonas distantes del mundo y durante desastres.

El apoyo para el estudio fue proporcionado por el National Center for Advancing Translational Sciences, parte de National Institutes of Health. Rosamond ha recibido apoyos económicos del National Center for Advancing Translational Sciences.