La demencia triplica el riesgo de muerte en pacientes con fibrilación auricular


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Un nuevo estudio realizado por investigadores españoles muestra que la demencia constituye un factor que triplica el riesgo de muerte en pacientes con fibrilación auricular.

El estudio, llevado a cabo conjuntamente por el Complexo Hospitalario Universitario de Santiago de Compostela, el CIBERCV de Santiago de Compostela, el Hospital Universitario San Juan de Alicante y el Instituto de Investigación Sanitaria Santiago de Compostela, se ha presentado en el Congreso de las Enfermedades Cardiovasculares SEC 2019, celebrado en Barcelona.

La investigación, que ha analizado a 383.000 sujetos, detectó que 7.990 pacientes presentaban fibrilación auricular. Cruzando los datos se pretendió averiguar, con un seguimiento medio de 2 años, cuántos de ellos padecían además demencia y qué consecuencias tenía este factor en su riesgo de muerte.

"Con el progresivo envejecimiento de la población no es extraño encontrar pacientes que combinen ambas patologías: fibrilación auricular y deterioro cognitivo en mayor o menor medida. Concretamente en nuestro estudio, un 3,6% de pacientes con esta arritmia tenía diagnóstico previo de demencia", apuntó Moisés Rodríguez-Mañero, uno de los firmantes del estudio.

El objetivo del análisis fue añadir este nuevo factor a la escala que se utiliza de forma habitual para evaluar el perfil de riesgo de los pacientes con fibrilación auricular. La escala CHA2DS2- VASc valora en este orden los factores clásicos: insuficiencia cardiaca, hipertensión, edad, diabetes mellitus, ictus o enfermedad vascular previas y género. La adición de demencia a dicha escala reclasifica a un pequeño porcentaje de pacientes en riesgo de sufrir ictus o muerte de cualquier causa.

"Quisimos evaluar si existían diferencias significativas para todas las causas de mortalidad y un perfil de riesgo más adverso en este subgrupo de pacientes. Apreciamos que la demencia resulta ser el factor más potente para predecir la muerte, por delante incluso de la insuficiencia cardiaca", añadió Rafael Vidal Pérez, otro de los firmantes del estudio.

Para aquellos pacientes con fibrilación auricular que además tengan demencia, Vidal recomienda el uso de la anticoagulación, "si no lo están haciendo ya, como protección ante el riesgo aumentado de eventos tromboembólicos". En la población estudiada, los expertos observaron que a estos pacientes se les prescribía con menor frecuencia anticoagulantes orales a pesar de que en el análisis multivariado supuso un importante factor protector sin incrementar su riesgo de eventos hemorrágicos.

Aunque no existen datos clínicos al respecto en este subgrupo de pacientes, "los anticoagulantes orales de acción directa parecen una opción atractiva en este escenario, no solo en base al alto riesgo que presentan, sino por la incomodidad que supone el realizar los controles pertinentes en pacientes que muy frecuentemente suelen ser dependientes y necesitan de la ayuda de cuidadores para realizar dichos controles y lograr una adecuada adherencia", consideró este especialista.