La cuenta atrás para el MIR 2022

  • Andrea Jiménez

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Solo quedan unas semanas para el día que marcará el futuro profesional de los últimos licenciados en medicina: el 29 de enero tendrá cita la convocatoria MIR de este año, para la cual el Ministerio de Sanidad ha dispuesto 10.634 nuevas plazas que cubrir.

Ante la escasez de profesionales en Atención Primaria, la Medicina Familiar y Comunitaria será la especialidad con el mayor número de vacantes, con 2.336 ofertadas. Una noticia que, según el preparador de la academia Grupo CTO, Fernando de Teresa, “todos tenemos que celebrar, pues llevábamos mucho tiempo reclamando más plazas en esta especialización. No tiene ningún sentido que falten médicos en el sistema sanitario.

Otra de las novedades de la prueba de este año es que la Formación Sanitaria Especializada (FSE) incluirá la titulación de Medicina Legal y Forense. “Añadirla es un paso, aunque con solo 8 plazas disponibles ¡la demanda va a ser tremenda! Hasta ahora solo se podía llevar a cabo esta materia a través de escuelas privadas”, destaca de Teresa. Si bien el Gobierno aprobó este año la especialidad en Psiquiatría infantil y de la adolescencia los facultativos deberán esperar al próximo para poder elegirla. 

Respecto al examen, “el único cambio relevante es el aumento de preguntas, que serán 25 más”, explica el preparador. La próxima prueba de adjudicación de plazas tendrá 200 preguntas en total más 10 de reserva. “El año pasado hubo mucha inquietud porque, al reducir el número de preguntas, el examen tiende a ser menos discriminatorio. La decisión de ampliar el número de cuestiones supone una forma de que los que van mejor preparados y tienen más conocimientos destaquen en el examen”, explica el experto. Al extenderse el contenido del examen, los estudiantes contarán con media hora más de tiempo.

Recomendaciones para preparar el examen

La preparación del MIR es una carrera de fondo. Los estudiantes comenzaron su preparación en octubre del año 2020, al tiempo que terminaban sexto curso. “En esta primera fase, que duró hasta junio del 2021, compaginaron el trabajo de preparación con el fin del grado. Y desde julio empezaron ya a enfocarse exclusivamente en el MIR, con 7 meses de dedicación plena para el examen”, expone el docente, quien recomienda unas 10 horas diarias de estudio.

 “A la hora de preparar el examen yo seguía instrucciones de la academia, que es muy exigente. Si sumabas las horas recomendadas de estudio más los test salían unas 11 horas dedicadas al día. Pero yo no llegaba, haciendo de media ocho horas y media diarias”, confiesa Javier Pérez de Rojas, residente de segundo año de Medicina Preventiva y Salud Pública en el Hospital Universitario Clínico San Cecilio de Granada.

Siguiendo las recomendaciones de los preparadores, los futuros especialistas deben dedicar al estudio unas cuatro o cinco horas por la mañana y por la tarde respectivamente, respetando los descansos programados en el calendario. “Yo hacía un descanso de media hora por la mañana y otro por la tarde. Y me gustaba hacerlo en grupo porque sentía que me ayudaba a desconectar más”, afirma Pérez de Rojas, que durante la preparación del MIR del 2020 abrió una cuenta en la plataforma Twitter donde volcar contenido referente al examen. De Teresa también recomienda que los candidatos dediquen ciertas horas del estudio en grupo para “resolver dudas comunes y aprender unos de otros”.

Otro aspecto importante es el lugar de estudio, es muy importante elegir un espacio donde las distracciones sean las menos posibles y el rendimiento, por tanto, mayor. “A mí me gustaba ir a la biblioteca porque en general me distraigo mucho y allí me concentraba más que en ningún sitio.  Además, con el paseo hasta allí sentía que me daba el aire”, confiesa Pérez de Rojas.

¿Cómo estudiar el MIR?

“Los simulacros constituyen una parte fundamental de la preparación, es el entrenamiento a lo que los estudiantes se van a enfrentar”, dice el profesor de Grupo CTO. “Lo mucho que estudies no te va a servir si no sabes cómo responder a las preguntas de tipo test. Los simulacros te ayudan con trucos a la hora de responder el examen”, añade el residente de Medicina Preventiva y Salud Pública.

Una de las dudas que más preocupan a los candidatos es la cuestión de si se debe intensificar el ritmo del estudio según se acerca la fecha del examen. “El MIR abarca demasiado temario y pienso que los 7 u 8 meses que tenemos no son suficientes. Así que, según se acerca la prueba aumenta la tensión, los agobios, y se tiende a estudiar más”, manifiesta Pérez de Rojas. Para el preparador, “la clave es jugar con el riesgo beneficio a la hora de planificar el estudio y los descansos. El objetivo es que lleguen cansados al final del día, pero con fuerzas suficientes para la prueba. En los últimos meses nos enfocamos en que el trabajo teórico no ocupe más del 40 % del tiempo de su día, con preguntas y evaluaciones o videos con explicaciones. Su mayor enemigo es su cerebro, ese sistema límbico que de vez en cuando hay que silenciar. Por eso el principal enfoque de la academia es mantenerlos lo suficientemente ocupados, de forma que no le den vueltas a la cabeza”.

Trucos para completar el test

A la hora de hacer el examen de Teresa insiste en “la importancia de saber gestionar el tiempo y mantener el autocontrol. Es fundamental que vayan a la prueba con la seguridad de que son expertos. Deben sentirse preparados para responder a cualquier cosa, aunque luego no lo sepan”.

Una de las primeras recomendaciones que el preparador hace a sus alumnos es buscar el bloque que mejor conozcan. “Hay que empezar por las cuestiones que les hacen sentir más seguros. Eso crea un círculo de autoconfianza que les permite empezar con buen pie el examen”. “Yo seguí el consejo de empezar con las cuestiones de la asignatura que mejor se me daba, y eso me ayudó a perder miedo al examen”, recuerda Pérez de Rojas. “Otro consejo que hacemos desde la academia es no iniciar con las preguntas que llevan imagen, que suelen ser las primeras 30. Como tienden a ser las más complicadas y hacen dudar, es mejor dejarlas para el final”, aclara el preparador. Aunque de forma general el test del MIR se divide en bloques, “intentamos llevarlos preparados para cualquier eventualidad que surja. No sería raro que un año las preguntas no se repartan en bloques, sino que estén mezcladas a lo largo del test”, especifica el docente. Según su experiencia, “el tiempo es uno de los mayores inconvenientes a los que los aspirantes se enfrentan; es un factor que juega en contra de los estudiantes por eso hay que saber gestionarlo muy bien. Se debe decidir relativamente rápido la respuesta para poder pasar a la siguiente pregunta, lo que hace que se comentan errores que con más tiempo para la prueba no se cometerían. Hay que tener en cuenta que este examen con más de cuatro horas y media se hace mucho mejor”.

“Yo creo que es muy importante tener presente durante toda preparación que es el mismo temario y examen para todos. En medicina tendemos a compararnos mucho entre nosotros, ser muy competitivos. Y al final, los problemas que enfrentamos son los mismos”, concluye Pérez de Rojas.