La capecitabina se muestra eficaz para evitar recaídas en los cánceres de mama de peor pronóstico (J Clin Oncol)


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Especialistas del grupo GEICAM de investigación en cáncer de mama destacan la importancia de la quimioterapia oral con capecitabina en la disminución de recaídas y la mejora de la supervivencia en los tipos de cáncer de mama de peor pronóstico.

Su estudio, publicado en el Journal of Clinical Oncology, representa un hito de la investigación colaborativa en tumores triple negativo, según destaca en un comunicado el instituto sanitario Incliva.

Este proyecto buscaba alternativas terapéuticas para pacientes con el subtipo cáncer de mama triple negativo en su fase inicial. Las mujeres que lo padecen representan el 15% de todos los tumores de mama y tienen peor pronóstico, por lo que están más necesitadas de nuevos tratamientos.

Los investigadores tratan de dar respuesta a preguntas sobre esta enfermedad que no suelen ser formuladas ni contestadas. En este caso, ahondaron en el papel de la quimioterapia oral en mujeres con tumor triple negativo operable que habían recibido quimioterapia convencional neoadyuvante y/o adyuvante.

Aunque la capecitabina no comporta un beneficio significativo en todas las mujeres en términos de supervivencia libre de enfermedad y supervivencia global, se apreció una disminución de recaídas y una mayor supervivencia en el subgrupo triple negativo no basal, determinado por inmunohistoquímica.

En este grupo específico, entre las pacientes con tumor triple negativo se logró una mejoría muy notable, aunque es necesario ampliar esta investigación para confirmar su validez. "Sin duda, puede ser un resultado muy interesante para avanzar hacia la individualización del tratamiento de estas pacientes", subraya Miguel Martín, presidente del GEICAM y coordinador del estudio en España.

El proyecto es fruto del trabajo colaborativo entre investigadores españoles y latinoamericanos que sirvió para poner los cimientos de lo que actualmente funciona como gran grupo cooperativo iberoamericano. Comenzó a gestarse hace década y media, cuando no había tantas investigaciones centradas en subgrupos de pacientes.

"No disponíamos de fármacos muy eficaces para este grupo de pacientes huérfanas de opciones terapéuticas; solo la quimioterapia, y nos planteamos cómo con las terapias disponibles podíamos ayudarlas a tener menos recaídas y a mejorar su supervivencia", recuerda la oncóloga Ana Lluch, coordinadora del grupo y del estudio en España.

En el estudio participaron investigadores de España, Brasil, México, Chile, Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela. España aportó el 60% de las 876 pacientes incluidas. La colaboración fue un aliciente para intentar estudiar más biomarcadores y analizar qué seleccionar en los tumores de las pacientes para puedan beneficiarse de tratamientos como capecitabina, así como para que los países latinoamericanos generaran infraestructuras de investigación nacionales.

En España, una de cada ocho mujeres sufrirá cáncer de mama a lo largo de su vida, ya que se trata del tumor más frecuente entre las occidentales. De hecho, se estima que en Europa la probabilidad de desarrollar un cáncer de mama antes de 75 años es del 8%.