La biopsia líquida es un predictor efectivo de la recaída y el éxito del tratamiento del melanoma en estadio III (Clin Cancer Res)


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Un estudio del MD Anderson Cancer Center de la Universidad de Texas (Estados Unidos) ha demostrado que una forma de biopsia líquida que mide las células tumorales circulantes (CTC) puede ser útil para identificar a los pacientes de melanoma con riesgo de recaída que podrían beneficiarse de una terapia más agresiva después del tratamiento de primera líneas. Los resultados del estudio se publican en Clinical Cancer Research.

Aunque las CTC se pueden detectar en pacientes con melanoma, existen datos limitados sobre su importancia en la enfermedad en estadio III (con ganglios positivos). Este estudio prospectivo se basó en investigaciones anteriores que encontraron CTC en un número significativo de pacientes con cáncer de mama, lo que se asoció con una recaída, independientemente de otros métodos existentes para determinar el pronóstico.

"Nuestros hallazgos son significativos, dado que existe la necesidad de biomarcadores a base de sangre para guiar la toma de decisiones clínicas para pacientes con melanoma en estadio III", señala Anthony Lucci, D, que ha liderado el estudio.

"Actualmente no hay análisis de sangre disponibles para ayudar a los médicos a determinar con precisión qué pacientes tienen probabilidades de recaer, y quién debe recibir terapia, y cuáles son de bajo riesgo y podrían observarse", recuerda.

Los investigadores evaluaron las CTC durante la primera visita a la clínica del paciente, y se comparó la supervivencia sin recaída entre pacientes con una o más CTC frente a aquellos sin ellas. Se observaron CTC en 90 de 243 pacientes inscritos en el estudio.

"Nuestro análisis demostró que la detección de CTC se asoció significativamente a una disminución en la supervivencia libre de recaídas a los seis meses y persistió en un seguimiento a más largo plazo de 54 meses -apunta Lucci-. Los datos de este estudio proporcionan apoyo para la búsqueda futura de técnicas de biopsia líquida para ayudar a identificar a los pacientes con mayores probabilidades de beneficiarse de la terapia sistémica adyuvante".

El investigador añade que esto es vital dado que actualmente no existe un consenso claro sobre cuándo recomendar la inmunoterapia para pacientes con melanoma con ganglios positivos.

A pesar del desarrollo de nuevas terapias dirigidas e inmunutoerapias para tratar el melanoma, muchos pacientes no responden a estos tratamientos o desarrollan resistencia a la terapia dentro de 6 a 8 meses. Debido a que tales terapias también pueden tener efectos secundarios, evitar el tratamiento en pacientes con bajo riesgo de recaída puede prevenir el sobretratamiento.