”La Atención Primaria no puede limitarse a dar salud entre cuatro paredes”


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Recién estrenado en el cargo de presidente de la Sociedad Española de Directivos de Atención Primaria (SEDAP), Manuel Bayona García, médico con una dilatada experiencia en destacados cargos de gestión sanitaria, se marca como objetivo para los próximos cuatro años lograr que la Atención Primaria (AP) sea una prioridad política y del propio sistema sanitario. Además, trabajará junto a su equipo para potenciar el reconocimiento de los profesionales y directivos de este nivel asistencial, apostando al tiempo por un cambio cultural en la AP “que no puede conformarse con dar salud entre cuatro paredes”, reconoce en la entrevista concedida a la Revista EL MÉDICO.

Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Granada, máster en Economía de la Salud por la Universidad de Granada y por la Escuela Andaluza de Salud Pública, y máster en Gestión y Marketing por ESIC, Manuel Bayona fue designado presidente de la SEDAP en el último congreso de la sociedad, celebrado a finales del pasado mes de abril en Santander, recogiendo el testigo del doctor Ramón Morera. Aunque le resulte difícil dibujar el mapa de cómo será el sistema sanitario dentro de cuatro años “porque los cambios serán de vértigo”, al terminar su mandato al doctor Bayona le gustaría haber conseguido que los directivos de AP se sientan orgullos del trabajo que realizan, “porque su responsabilidad va mucho más allá de realizar una gestión del contrato programa y económica adecuada; tienen la responsabilidad de asegurar que el centro que dirigen esté al servicio de la comunidad para su atención y cuidado, y de que a los pacientes se les preste en su día a día los servicios de calidad que demandan”.

Entre sus objetivos se plantea lograr que la AP sea una prioridad política y del propio sistema salud. ¿Cuál es el camino para conseguirlo?

Desde la junta directiva estamos trabajando para que la AP se visibilice a todos los niveles como una especialidad más y que dejemos de hablar de Primaria y de Especializada, porque ambas son especializadas. Además es importante que los resultados de AP se pongan de manifiesto para que los responsables competentes, tanto de la Administración sanitaria como no sanitaria, reconozcan el valor y la prioridad que tiene. Tal y como dice la Organización Mundial de la Salud (OMS), la AP debe formar parte de la prioridad de las comunidades. Y es que cuando este nivel asistencial funciona con calidad y recursos, la salud de la población mejora. Los diferentes estudios así lo confirman y los responsables políticos no deben hacer oídos sordos a estas evidencias, y tenerla en su agenda política en el lugar que le corresponde. En la SEDAP insistiremos para que esto sea así. En esta línea de trabajo pondremos todos los medios para que cuenten con nosotros en los foros donde se tomen decisiones que afecten a este nivel asistencial.

¿Los políticos son conscientes de lo que supone la AP para la sostenibilidad del sistema sanitario?

Si soy sincero, actualmente hay una conciencia generalizada del papel que supone la AP para tener un sistema fuerte y sostenible en el tiempo. El crecimiento económico previsto para el sistema sanitario será inasumible si no se realiza una buena Asistencia Primaria. Una atención que permita responder a las necesidades de salud de los pacientes de otra manera, sin necesidad de que se pase siempre por la derivación y la medicalización.

¿Los presupuestos destinados a la AP son suficientes?

Se estima que la AP debiera de contar como mínimo con un 20 por ciento del global del presupuesto de Sanidad. Esa debería ser la tendencia. Es cierto que ahora hay diferencias de lo que se asigna según las distintas comunidades, pero también es verdad que el actual sistema de evaluación, o en los conceptos que entran en ese presupuesto, no todas las consejerías tienen en cuenta los mismos epígrafes. Lo que deberíamos de tener es una homogeneidad de lo que se destina a la Primaria y de los conceptos que se incluyen en esos presupuestos; y aproximarnos a ese 20 por ciento que se estima que es la cantidad en la que la mayoría de las organizaciones opinan que deben de estar.

Porque el dinero destinado a la AP incide en el gasto global del sistema…

Sí. Es cierto que la inversión anual se va incrementando, pero no debemos olvidar también que el dinero dirigido a la AP repercute en el gasto global del sistema. Con el presupuesto de Primaria lo que queremos hacer es un buen sistema de Asistencia Primaria que permita que cueste menos resolver los problemas de salud de las personas al evitar su derivación a otro nivel asistencial cuando no es necesario.

¿Qué hay que hacer para poner en valor y hacer visible la buena AP que tenemos?

En este momento la formación y el nivel de cualificación científico-técnica que tienen los profesionales que trabajan en la AP es muy alto. Los alumnos que acceden a Medicina tienen un buen currículum, y la formación que realizan nuestros profesionales, ya sean profesionales de la Medicina o de la Enfermería, es una especialización de alto nivel. Esto supone valor para la ciudadanía y el sistema sanitario. Por otro lado, no podemos olvidar que los pacientes están muy satisfechos con el servicio que se le presta en Primaria, y las encuestas que se realizan así lo ponen de manifiesto. Lo que ocurre es que la sociedad evoluciona y también existe lo que se llama la fascinación tecnológica y por la superespecialización. En esa fascinación social por las nuevas tecnologías y por creer que en la vida todo se puede curar, caemos en el error de medicalizar el día a día de las personas. En este sentido, Primaria ofrece esa dosis de realidad recalcando que, en ocasiones, la salud no solo es el tratamiento medicamentoso, o la accesibilidad a una prueba diagnóstica, sino que la salud tiene otra parte que es el autocuidado, la salud comunitaria, la educación…

Los profesionales de AP están bastantes “quemados” por la pérdida de poder adquisitivo, la carrera profesional… ¿Qué puede hacer la SEDAP para volver a generarles ilusión?

La realidad es que el sistema sanitario ha sufrido con la crisis, y las consecuencias las hemos pagado los profesionales. Es verdad que ha habido un compromiso de estos por mantener la calidad del sistema en los momentos duros, y también es cierto que cuando las situaciones cambian hay que reconocer y volcarse en estos profesionales, para devolverles lo que les corresponde y que recuperen sus derechos. En definitiva, la clave es aceptar que desde la Administración, desde la SEDAP y desde los propios centros hay que reconocer y cuidar a los profesionales. Creo que a veces el reconocimiento profesional que esperamos no depende tanto de la retribución económica que recibimos, que por supuesto también, sino que hay que tener en consideración otros elementos, personales y profesionales, que todos necesitamos. En este sentido considero que los directivos están muy involucrados.

¿Los momentos de la Sanidad bajo el prisma economicista ya pasaron?

Los directivos de la economía de la salud están ahí, pero ahora estamos en la época de los contenidos de calidad y la comunicación, de conectar con la gente, en el momento del reconocimiento. Estamos más por la calidad que por la cantidad. Los directivos de la SEDAP lo hemos ido viendo a lo largo de los últimos congresos. Los profesionales son una prioridad absoluta, porque el directivo no hace nada si no cuenta con sus profesionales; por lo tanto, esta clave hay que incentivarla.

¿Cuál es el modelo de AP por el que apuesta la SEDAP?

En el último congreso hubo un desembarco de ideas, mesas, propuestas… y es verdad que en AP se conoce muy bien el modelo y que hay que trabajar por hacer equipo, y que tenga el verdadero protagonismo. En un centro de AP puede haber hasta 15 categorías profesionales distintas, y su fortaleza está en el equipo, para dar respuesta a las necesidades del paciente, que no siempre son exclusivamente sanitarias. En ocasiones, los problemas de salud son consecuencia de un problema personal, familiar o comunitario, y es ese equipo el que lo tendrá que abordar. Por eso Primaria tiene que convertirse en un nivel asistencial que resuelva los problemas de salud de las personas, no un nivel asistencial “de paso”, y esto requiere profesionales cualificados y recursos. Profesionales cualificados y con una formación continuada y permanente. Además, deben de disponer de herramientas y recursos para ayudarles a resolver los problemas de salud de los pacientes. Las Comunidades que están poniendo en marcha ecografías en las consultas, o, por ejemplo, acceso a pruebas diagnósticas directamente en AP sin necesidad de derivar a Atención Hospitalaria para que las solicite están resolviendo necesidades de salud de forma más eficaz, al tiempo que evitan desplazamientos innecesarios y pérdida de tiempo. El paciente lo que necesita es que le resuelvan desde su centro el problema de salud que presenta, y para eso es fundamental que el profesional de la Medicina del primer nivel asistencial tenga acceso a las pruebas diagnósticas que precise para solventarlo sin necesidad de derivar.

¿Tal vez debiera producirse un cambio cultural de mentalidad en la Atención Primaria?

Es evidente que tiene que haber un cambio de cultura porque en los últimos 40 años la sociedad ha cambiado mucho y no solo ha evolucionado el concepto del tiempo que tienen las personas, sino también las necesidades y las herramientas que utilizan para relacionarse con la Administración sanitaria. Si yo tengo una aplicación que me permite hacer las gestiones con mi banco desde el teléfono, por qué no voy a tener una aplicación que me posibilite hacer las gestiones de salud con mi centro sanitario o con mi hospital. Y esas herramientas hay que habilitarlas. Hay que facilitar que las conexiones sirvan tanto para acercarnos entre niveles asistenciales como con los pacientes. Ese cambio cultural hay que desarrollarlo. Ni la Atención Primaria en concreto, ni tampoco el sistema sanitario en general, pueden limitarse a dar salud entre cuatro paredes. La Medicina ha evolucionado en tecnología, conocimiento, en herramientas…y todo eso no se puede concentrar solo en el ordenador de los profesionales de la salud o en la sala la consulta. Hay que dar el salto a trabajar en equipo, y a que exista un sistema sanitario casi utópicamente sin fronteras, donde el paciente sea el centro y los profesionales de cualquier nivel asistencial intervengan cuando existan unas necesidades a las que dar respuesta, evitando trámites innecesarios.

¿Con ese salto cualitativo que propone en la AP se mejorará el sistema globalmente?

Es evidente que tiene que producirse. La AP tiene profesionales, herramientas y formación para resolver los problemas de salud. Además, si no se produce ese salto la atención va a resultar más cara, porque seguiremos haciendo duplicidades innecesarias. En definitiva, habría que generar un ambiente laboral más fluido, evitando realizar lo que no aporta valor. Lo que importa es que el paciente tenga la asistencia que precise y, además, que el profesional se sienta satisfecho con el trabajo que realiza.

¿Con las numerosas jubilaciones que se avecinan se resentirá la puesta en marcha de las iniciativas que propone?

En la SEDAP ha habido recientemente una mesa donde se ha tratado el futuro de la profesión. Otras sociedades científicas están trabajando también en este tema, porque realmente en los próximos años habrá jubilaciones masivas, sobre todo de profesionales de la Medicina. Desde luego las administraciones tienen que poner eso como una asignatura de obligado cumplimiento. Tendrán que ver también con la universidad cómo se prepara ese futuro. Hay que trabajar por el desarrollo de las generaciones futuras. En este sentido, es una prioridad para el sistema sanitario.

¿Cómo se preparan para encarar el envejecimiento y la cronicidad consecuente?

Los patrones de morbimortalidad en general están cambiando. Las personas vivimos más tiempo. Este es un éxito del sistema sanitario. Ahora el reto es que no solo vivamos más, sino con mejor calidad de vida. Esto significa que los sistemas tienen que adaptarse a esa nueva realidad. La pirámide poblacional está cambiando y para los próximos años vamos a tener una población anciana mucho más numerosa y una infantil más reducida. Y las patologías que acompañan a esa población van siendo diferentes, y los sistemas de salud tienen que adaptarse para dar respuesta a los problemas que nos van llegando. El abordaje de la cronicidad y de la pluripatología lo debe liderar la AP, un abordaje donde se implique a las personas en el autocuidado y en el seguimiento de su propia enfermedad. Este nivel asistencial tiene un valor que es la prestación longitudinal, a lo largo de la vida de las personas.

¿Cómo valoraría la coordinación entre niveles asistenciales?

La continuidad asistencial y la coordinación entre la Atención Primaria y la Atención Hospitalaria continúa siendo un reto. Es verdad que se están dando pasos y que desde diferentes comunidades hay experiencias en la mejora de esta relación, como, por ejemplo, las áreas integradas donde Primaria y el hospital son una misma estructura con un mismo equipo de dirección, y donde los profesionales clínicos, los jefes de servicios, los directores de unidades, etc. se sientan en la misma mesa para abordar los temas relacionados con la atención sanitaria de los pacientes. Es elemental que los objetivos sean los mismos porque trabajamos para los mismos pacientes. Se han dado muchos pasos en esta línea, pero el día a día se come la estrategia y la globalidad, por lo que hemos de buscar soluciones en este aspecto. Pero es fundamental que la información de un paciente la compartan tanto los servicios de salud de AP como el servicio hospitalario, y, en este sentido, hay que seguir mejorando esa coordinación. Tenemos que ver una oportunidad en las nuevas tecnologías para que esto sea una solución.

Para mejorar la AP, ¿en qué foros cree que debe participar la SEDAP?

En los que se tomen decisiones que afecten a la AP, porque los directivos de este nivel asistencial tenemos mucha información y podemos aportar mucho. La perspectiva de los directivos no es nada despreciable. Caminamos en la línea de fomentar alianzas con otras sociedades científicas que trabajan por la AP, ya que es importante que desde todas las perspectivas juntemos propuestas de acción y líneas de trabajo para conseguir que tenga el lugar que le corresponde en el sistema sanitario.

Nueva ministra, ¿solicitará la SEDAP entrevistarse con ella?

La verdad es que desde la SEDAP nos gustaría poder compartir con la nueva ministra todos los aspectos que nos preocupan y ponernos a su disposición para lo que considere oportuno de cara a construir y mejorar la AP; y con eso seguir apoyando para que el SNS sea el sistema de referencia internacional, como siempre lo ha sido, recuperando ese carácter de liderazgo. Nuestro apoyo y compromiso siempre estará ahí.

Usted fue pionero en el uso de redes sociales. ¿Qué papel pueden jugar para prestar un mejor servicio en AP?

Las redes sociales están ahí y han venido para quedarse. Nosotros desde la SEDAP queremos aprovechar la oportunidad que ofrecen y poder utilizarlas para conseguir mayor presencia entre la ciudadanía. Nuestro compromiso es aportar contenidos de calidad que a las personas les resulten útiles. En este sentido hemos firmado un acuerdo de colaboración con la plataforma “Salud sin Bulos”, que tiene como objetivo reforzar esta línea, y, por otra parte, todo lo que tenga que ver con difusión de información práctica, científica que le facilite a las personas el aprendizaje y desarrollo de los cuidados. Creemos que las redes sociales nos ofrecen la oportunidad de estar más conectados con las personas de manera directa, y es una oportunidad que no podemos desperdiciar.

Han pasado cuatro años… ¿qué le gustaría que se dijeran de usted al dejar el puesto?

Me gustaría que cuando finalice mi responsabilidad en la presidencia de SEDAP la AP gozara del lugar que le corresponde en el SNS. Que los directivos se sintieran orgullosos por el trabajo que hacen por este nivel asistencial, porque no son meros gestores económicos. Tienen también la responsabilidad de asegurar que el presupuesto se dedique a los servicios que tienen que darse a los pacientes; además de ser responsables de que sus centros se abran más a la sociedad. Sus tareas son también mimar y cuidar a sus profesionales, porque son el elemento fundamental de una institución sanitaria. En este sentido SEDAP pone su granito de arena para reunir a sus directivos, el compartir experiencias y aprender unos de otros para seguir avanzando, compartiendo y aprendiendo.