La artritis reumatoide conlleva un alto riesgo de comorbilidades (Mayo Clin Proceed)


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Un estudio de la Clínica Mayo (Estados Unidos) ha demostrado que las personas con artritis reumatoide pueden tener mayor riesgo de desarrollar enfermedad intestinal inflamatoria, diabetes tipo 1 o coágulos sanguíneos. El estudio, publicado en Mayo Clinic Proceedings, también encontró que tienen más riesgo de enfermedad cardiaca y apnea del sueño.

Las comorbilidades u otras enfermedades crónicas se han relacionado con resultados más deficientes para los pacientes con artritis reumatoide, incluido el empeoramiento de la capacidad física, el deterioro funcional, la peor calidad de vida y el aumento de la mortalidad.

"Encontramos que las comorbilidades se acumulan de manera acelerada después del diagnóstico de artritis reumatoide. También hemos concluido que las enfermedades autoinmunes y la epilepsia pueden predisponer al desarrollo de la artritis reumatoide, mientras que las enfermedades del corazón y otras condiciones pueden desarrollarse como resultado de la artritis reumatoide", explica Vanessa Kronzer, principal autora del estudio, que incluyó a 3.276 pacientes.

Los investigadores encontraron que 11 comorbilidades estaban asociadas a la artritis reumatoide, incluyendo epilepsia y fibrosis pulmonar. Entre otros, los coágulos sanguíneos ocurrieron más comúnmente en casos de artritis reumatoide antes del diagnóstico, lo que sugiere que la inflamación sistémica puede comenzar antes de que los síntomas de la artritis reumatoide se vuelvan clínicamente aparentes. La asociación con la diabetes tipo 1 antes del diagnóstico también era consistente, lo que pone de relieve la importancia de una mayor sospecha de artritis reumatoide en pacientes con enfermedades autoinmunes, y viceversa.

"Nuestros hallazgos sugieren que las personas con ciertas enfermedades, como la diabetes tipo 1 o la enfermedad intestinal inflamatoria, deben ser monitorizadas cuidadosamente en busca de artritis reumatoide. Además, las personas que tienen artritis reumatoide, y sus proveedores de atención médica, deberían haber aumentado la sospecha y un umbral bajo para detectar enfermedades cardiovasculares, coágulos sanguíneos y apnea del sueño", explica la investigadora.

Según los responsables del trabajo, los hallazgos tienen implicaciones importantes para entender cómo se desarrolla la artritis reumatoide. También podría dar lugar a iniciativas más tempranas de detección y cribado de otras enfermedades y trastornos.