La AEMPS recomienda no prescribir las quinolonas y fluoroquinolonas en infecciones leves por sus reacciones adversas


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La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ha instado a los profesionales sanitarios a no prescribir los antibióticos quinolonas y fluoroquinolonas en infecciones leves o limitadas, salvo que otros fármacos recomendados no puedan emplearse, tras confirmarse que producen reacciones adversas musculoesqueléticas y del sistema nervioso incapacitantes, de duración prolongada y potencialmente irreversibles.

Así lo fija la AEMPS tras la evaluación realizada en el Comité Europeo para la Evaluación de Riesgos en Farmacovigilancia (PRAC). Según detalla la AEMPS, en España esta situación implica a aquellos medicamentos que contienen los principios activos ciprofloxacino, levofloxacino, moxifloxacino, norfloxacino, ofloxacino y ácido pipemídico.

Entre las reacciones adversas demostradas por el PRAC que afectan al sistema musculoesquelético se encuentran: tendinitis, rotura tendinosa, mialgia, debilidad muscular, artralgia y edema articular. Entre las que implican al sistema nervioso: neuropatía periférica, psicosis, ansiedad, insomnio, depresión, alucinaciones, pensamientos autolíticos, confusión, alteraciones de la audición o la visión, o de los sentidos del gusto y el olfato.

Por ello, piden a los pacientes que usen alguno de estos fármacos que interrumpan el tratamiento y acudan al médico en caso de que aparezcan síntomas relacionados con las reacciones adversas descritas. En cuanto a los pacientes de edad avanzada, la AEMPS señala que trasplantados o en tratamiento con corticoides presentan un mayor riesgo de sufrir lesiones tendinosas tras la administración de quinolonas y fluoroquinolonas.

"Debido a la gravedad de las reacciones observadas, y teniendo en cuenta que pueden producirse en personas previamente sanas, cualquier prescripción de antibióticos quinolónicos o fluoroquinolónicos deberá realizarse tras una cuidadosa valoración de su relación beneficio-riesgo. Para los pacientes con infecciones graves por bacterias sensibles, este tipo de antibióticos continúa siendo una importante opción terapéutica. Por el contrario, en el caso de infecciones leves y/o autolimitadas, los beneficios de este tratamiento no superan el riesgo de sufrir las reacciones adversas mencionadas", concluye el informe del PRAC.