Investigadores de veinte países instan a la UE a utilizar la medicina de precisión para los traumatismos craneoencefálicos (Lancet Neurol)


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Investigadores internacionales, entre ellos de la Universitat de València, han propuesto por primera vez en la Unión Europea centrar el foco en las consecuencias sociosanitarias del traumatismo craneoencefálico a través de un estudio que insta a llevar la medicina de precisión al tratamiento de esas situaciones.

La investigación, con la participación de Javier Belda y Rafael Badenes, profesores del Departamento de Cirugía de dicha universidad, destaca los costes humanos y económicos que genera el traumatismo craneoencefálico (TCE) y alerta sobre la necesidad de introducir la medicina de precisión en su tratamiento de estos, según ha informado la institución académica en un comunicado.

La investigación, con más de 4.500 pacientes de 20 países de la Unión Europea, se ha publicado en The Lancet Neurology y la ha promovido el Center-TBI, un proyecto internacional con más de 300 especialistas para mejorar las condiciones de vida de pacientes de TCE.

"En la publicación destacamos que se reduciría sustancialmente la tasa global del traumatismo craneoencefálico (TCE) aplicando mejores políticas de prevención, directrices nuevas para la atención clínica y enfoques nuevos de investigación", ha indicado Javier Belda.

Cada año se registran más de 50 millones de nuevos casos de TCE en el mundo. De estos, se diagnostican 2,5 millones en la Unión Europea. En la actualidad, esta enfermedad es una de las causas principales de muerte y discapacidad entre los jóvenes adultos (de 18 a 32 años). Entre otras consecuencias, puede causar pérdida de la memoria y ser un potenciador del riesgo de sufrir, a largo plazo, enfermedades neurodegenerativas como Alzheimer, según el estudio que presentó el Center-TBI en la Comisión Europea el pasado 7 de noviembre.

A través de 12 puntos clave, en el artículo se insta a la implantación de métodos más precisos tanto en el diagnóstico como en el tratamiento. Según el CENTER-TBI, la introducción de nuevas técnicas es la base para definir subgrupos dentro de la propia enfermedad, aplicar tratamientos más eficaces y conseguir, finalmente, mejores resultados.

"El traumatismo craneoencefálico afecta un gran número de personas en todo el mundo con consecuencias potencialmente graves para su salud y bienestar, también implica una gran carga económica para unos servicios médicos ya sobrecargados", asegura David Menon, coordinador del proyecto Center-TBI. Este profesor de la Universidad de Cambrige sostiene que no se está haciendo lo suficiente para prevenir y tratar este tipo de lesiones y que los tratamientos son demasiado generales y, por lo tanto, poco efectivos.

El tratamiento de la enfermedad y sus resultados llega cada año a los cuatrocientos mil millones de dólares. Atendiendo al Producto Interior Bruto mundial, uno de cada 200 dólares o un 0,5% del PIB mundial se destina a cubrir gastos generados por el TCE, según el artículo.