Investigadores de Harvard explican por qué algunas enfermedades son más frecuentes o graves en un sexo que en otro (Nature)


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Una nueva investigación de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard (Estados Unidos) ofrece una explicación molecular de por qué ciertas enfermedades aparecen con mayor frecuencia o más gravedad en uno u otro sexo, según publican sus autores en Nature.

Por ejemplo, las enfermedades autoinmunes como el lupus y el síndrome de Sjögren afectan nueve veces más a las mujeres que a los hombres, mientras que la esquizofrenia afecta a más hombres y tiende a causar síntomas más graves en los varones que en las mujeres.

Del mismo modo, los primeros informes sugieren que, a pesar de tasas similares de infección, los hombres mueren por COVID-19 con más frecuencia que las mujeres, como sucedió durante brotes anteriores de las enfermedades relacionadas SARS y MERS.

Durante décadas, los científicos han tratado de determinar por qué algunas enfermedades tienen un sesgo sexual inesperado. El comportamiento puede desempeñar un papel, pero eso explica solo una pieza del rompecabezas. Las hormonas se invocan comúnmente, pero no está claro cómo contribuyen exactamente a la disparidad. En cuanto a los genes, se han encontrado pocas respuestas, si es que hay alguna, en los cromosomas sexuales X e Y para la mayoría de las enfermedades.

Ahora, el trabajo dirigido por investigadores del Instituto Blavatnik, de Harvard, y en el Instituto Broad del Instituto Tecnológico de Massachussets proporciona una explicación genética clara detrás del sesgo sexual observado en algunas de estas enfermedades.

Los hallazgos sugieren que una mayor abundancia de una proteína relacionada con el sistema inmunitario en los hombres protege contra el lupus y la enfermedad de Sjögren, pero aumenta la vulnerabilidad a la esquizofrenia.

La proteína, llamada componente 4 del complemento (C4) y producida por el gen C4, etiqueta los desechos celulares para su pronta eliminación por las células inmunes.

Independientemente del sexo, la variación natural en el número y tipo de genes C4 contenidos en el ADN de las personas constituye el mayor factor de riesgo genético común para desarrollar estas tres enfermedades, explican los investigadores.

Las personas con la mayoría de los genes C4 eran siete veces más propensas que aquellas con la menor cantidad de genes C4 a desarrollar lupus eritematoso sistémico, una afección autoinmune que puede variar de leve a potencialmente mortal; 16 veces más probabilidades de desarrollar el síndrome de Sjögren primario, un síndrome autoinmune sistémico caracterizado por ojos secos y boca seca; y 1,6 veces más probabilidades de desarrollar esquizofrenia.

Incluso en personas con perfiles genéticos de complemento similares, los genes producen más proteínas en hombres que en mujeres, lo que sesga aún más la susceptibilidad y la protección de la enfermedad.

"El sexo actúa como una lente que aumenta los efectos de la variación genética -destaca el primer autor del estudio, Nolan Kamitaki-. Todos sabemos acerca de las enfermedades que las mujeres o los hombres contraen mucho más, pero no tenemos idea de por qué. Este trabajo es emocionante porque nos da uno de nuestros primeros conocimientos sobre biología".

Aunque la variación de C4 parece contribuir poderosamente al riesgo de enfermedad, es solo uno de los muchos factores genéticos y ambientales que influyen en el desarrollo de la enfermedad.

Los resultados del estudio informan el desarrollo continuo de medicamentos que modulan el sistema del complemento, explican los autores.

"Por ejemplo, los investigadores deberán asegurarse de que los medicamentos que atenúan el sistema del complemento no aumenten involuntariamente el riesgo de enfermedad autoinmune -apuntan- Los científicos también deberán considerar la posibilidad de que tales medicamentos puedan ser de ayuda diferencial en pacientes masculinos y femeninos".