Identificados nuevos puntos clave en la regulación de las infecciones virales crónicas (Genome Res)


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Un estudio internacional dirigido por investigadores de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) de Barcelona ha mostrado una vía de comunicación que forma parte de una adaptación funcional a las infecciones virales crónicas.

El trabajo, publicado en Genome Research, ha estudiado infecciones virales agudas -que en la mayoría de los casos son resueltas por el sistema inmunitario- y crónicas –que permanecen en un huésped para siempre, como el VIH- en modelos de ratón con un enfoque desde la Biología de Sistemas, junto con otros investigadores del resto de España, Rusia, Suiza y Japón.

"Trasladar el estudio a los seres humanos potenciando estos mecanismos de control inmunológico parece prometedor en la dirección de curar funcionalmente las infecciones crónicas como el VIH", explica el investigador Andreas Meyerhans en un comunicado de la UPF.

Una infección se vuelve crónica cuando el sistema inmunitario disminuye la respuesta porque la presencia simultánea de su acción y de la infección del virus puede provocar una destrucción masiva de células y tejidos, lo que puede amenazar la vida del huésped infectado.

El primer autor del trabajo, Jordi Argilaguet, comenta que "todavía no se entiende completamente cómo el huésped infectado percibe tal amenaza y cómo adapta su respuesta inmune".

"Si bien la mayoría de los estudios inmunológicos previos de interacciones virus-huésped se centran en células individuales o vías moleculares específicas, decidimos obtener una visión más global de los procesos subyacentes", añade.

Los científicos usaron un modelo de ratón infectado por el virus de la coriomeningitis linfocítica (LCMV), que muestra características inmunológicas que se parecen a las de las infecciones por VIH o hepatitis B o C en humanos.

En los experimentos, obtuvieron transcriptomas del bazo de ratones infectados en diferentes momentos después de la infección y los estudiaron, incluyendo análisis bioinformáticos realizados en colaboración con Anna Esteve-Codina del Centro Nacional de Análisis Genómico (CNAG-CRG) en Barcelona, que permitieron identificar grupos de genes altamente expresados en estos procesos.

Uno de los mecanismos clave mediante los cuales los mecanismos inmunitarios disminuyen para evitar la inmunopatología es el agotamiento de los linfocitos T, que desempeñan un papel central en la respuesta inmune y que, en las infecciones se desactivan tras un largo periodo para evitar daños excesivos en tejidos sanos.

Meyerhans ha explicado que en el estudio han demostrado una "atenuación temprana" de un tipo de glóbulos blancos (las células monocíticas inflamatorias) antes del agotamiento de los linfocitos T.

Esto sugiere que la atenuación de estos monocitos inflamatorios ayuda a evitar el desarrollo de fibrosis, que se desarrolla como consecuencia de la inflamación, en los bazos de los animales con infección crónica.

Los autores demuestran la participación de una vía de comunicación (XCL1-XCR1) entre los linfocitos T y las células dendríticas de presentación cruzada -que presentan antígenos extracelulares a los linfocitos T- en la contención del virus durante la infección crónica.

A pesar de los diversos mecanismos supresores durante la infección crónica, el agotamiento de los linfocitos T efectores es solo parcial y se mantiene cierta funcionalidad de los linfocitos T que restringen la expansión del virus persistente, y han mostrado que esta vía de comunicación es crítica para mantener tales respuestas de los linfocitos T.