Identificadas las células relacionadas con la degeneración macular asociada a la edad (Nat Commun)


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La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) es una de las principales causas de ceguera en ancianos, ya que provoca la pérdida progresiva de la visión central. Los estudios del genoma completo han identificado casi tres docenas de genes que desempeñan un papel en la enfermedad, pero no se conocía exactamente en qué parte del ojo causan daño.

Investigadores de la Universidad de Yale, el Instituto Broad del Instituto de Tecnología de Massachusetts y la Universidad de Harvard informan en Nature Communications que las células gliales y las células vasculares tienen la tarea de proporcionar sangre a la retina y las células cónicas contribuyen a la degeneración de la mácula.

"Este estudio ayuda a identificar los tipos de células que pueden investigarse con más detalles para desarrollar nuevas terapias", explica el coautor principal Brian Hafler.

Hay un número limitado de tratamientos efectivos a largo plazo disponibles para las dos formas de degeneración macular existentes. La forma húmeda es causada por el crecimiento de vasos sanguíneos anormales debajo de la mácula, que pueden mitigarse mediante inyecciones regulares en el ojo.

Además de los suplementos de vitaminas para los ojos, no existe un tratamiento para la forma seca de la enfermedad, que se caracteriza por la acumulación de depósitos amarillos llamados drusas en la mácula. Si bien los tratamientos actuales brindan algunos beneficios, con el tiempo puede haber una pérdida de visión continua y progresiva en ambas formas de la enfermedad.

Si bien los genes asociados con el riesgo de desarrollar DMAE habían sido identificados, el equipo utilizó una nueva secuencia de células individuales para generar el primer atlas retiniano humano completo y empleó tecnología de análisis de datos para localizar sus efectos en tipos de células específicos asociados con la enfermedad.

Si bien encontraron genes de riesgo asociados a conos, la clave del tipo de célula para la visión central, los investigadores también encontraron una asociación con las células gliales y vasculares, proporcionando posibles objetivos para nuevas terapias para mejorar y restaurar la visión.