Identificada una proteína responsable de la resistencia a la quimioterapia del cáncer de mama triple negativo (Mol Cancer Res)


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Investigadores del Instituto Lady Davis del Jewis General Hospital de Montreal (Canadá) han identificado una proteína clave que se requiere para la resistencia a la quimioterapia de la forma más agresiva de cáncer de mama, lo que promete abrir la puerta a nuevas terapias para superar la resistencia a los medicamentos.

Utilizando biopsias tumorales de pacientes con cáncer de mama triple negativo resistente a la quimioterapia (TNBC), han identificado cambios en la forma de las células cancerosas que parecen estar asociadas a su capacidad para resistir el tratamiento farmacológico habitual. Los resultados se han publicado en Molecular Cancer Research.

"Cuando las pacientes con TNBC responden al tratamiento, su pronóstico es muy bueno. Sin embargo, la resistencia al tratamiento es bastante frecuente. El TNBC resistente a la quimioterapia constituye la forma más agresiva de cáncer de mama, y el pronóstico para esas pacientes no es tan bueno", explica Mark Basik, que ha dirigido la investigación. "Por lo tanto, es fundamental que determinemos los procesos que promueven la resistencia y la atacan directamente para superar su influencia en el tumor", comenta.

Los investigadores observaron que el inicio de la resistencia a los dos medicamentos más comunes utilizados contra el TNBC está asociada a cambios en la forma de las células cancerosas y la forma en que procesan la grasa. Según han explicado, las células pueden almacenar gotas de grasa que pueden explotar como fuente de energía para combatir los efectos de la quimioterapia.

También se observó que estas células desarrollan una dependencia de la proteína PLIN4, que se sobreexpresa en tumores resistentes. La proteína es utilizada por la célula cancerosa para estabilizar la gota de grasa, lo que de otro modo filtraría la grasa libre en la célula, que es tóxica para ella y la mataría. Los científicos han determinado que atacar esta proteína causaba que casi todas las células resistentes dejaran de crecer y la mayoría murieran.

"Es muy prometedor, porque si podemos eliminar las células resistentes, podremos tratar con éxito a muchos más pacientes con TNBC", asegura Basik, quien señala que un elemento clave en el tratamiento del cáncer es encontrar la proteína activa que hace posible el crecimiento sin control de la enfermedad. Con ello, se revela la vulnerabilidad de la célula, abriendo la puerta a nuevas terapias y mejores resultados para los pacientes.