Guía clínica sobre la gota (ACR, 2020)

  • American College of Rheumatology

  • Guías de práctica clínica
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La guía para el tratamiento de la gota fue publicada en junio de 2020 por el American College of Rheumatology (ACR).[1]

Indicaciones para el tratamiento farmacológico reductor de urato

Se recomienda firmemente iniciar el tratamiento farmacológico reductor de urato para pacientes con gota que tienen ≥1 tofo subcutáneo, signos radiográficos de daño (cualquier modalidad) atribuible a gota o exacerbaciones frecuentes de la misma (≥2 cada año).

Se recomienda de manera condicional iniciar el tratamiento farmacológico reductor de urato en los pacientes que previamente han presentado >1 exacerbación pero que tienen exacerbaciones infrecuentes.

No se recomienda de manera condicional iniciar el tratamiento farmacológico reductor de urato en pacientes con gota que presentan su primera exacerbación; sin embargo, se recomienda condicionalmente iniciar el tratamiento farmacológico reductor de urato para pacientes con nefropatía crónica moderada o grave (etapa ≥3) concomitante, concentración sérica de urato de >9 mg/dl o urolitiasis.

Se recomienda no iniciar condicionalmente el tratamiento farmacológico reductor de urato de pacientes con hiperuricemia asintomática.

Selección de la tratamiento farmacológico reductor de urato inicial de pacientes con gota

El tratamiento con alopurinol es el tratamiento de primera línea preferido más que todos los demás tratamientos farmacológicos reductores de urato, y se recomienda firmemente para todos los pacientes, incluidos aquellos con nefropatía crónica moderada o grave (etapa ≥3).

Se recomienda firmemente la elección de alopurinol o febuxostat más que probenecid para pacientes con nefropatía crónica moderada o grave (etapa ≥3).

Se recomienda firmemente no elegir pegloticasa como tratamiento de primera línea.

Se recomienda firmemente comenzar el tratamiento con alopurinol en dosis baja (≤100 mg/día  ―más baja en pacientes con nefropatía crónica [etapa ≥3]) y febuxostat (≤40 mg/día) ― con ajuste subsiguiente de la dosis en vez de iniciar con una dosis más alta.

Se recomienda condicionalmente comenzar el tratamiento con probenecid en dosis baja (500 mg una o dos veces al día) con ajuste subsiguiente de la dosis en vez de comenzar con una dosis más alta.

Se recomienda firmemente administrar tratamiento profiláctico antiinflamatorio concomitante (por ejemplo, colchicina, antiinflamatorios no esteroides [AINE], prednisona/prednisolona) en vez del tratamiento profiláctico antiinflamatorio.

Se recomienda firmemente continuar el tratamiento profiláctico antiinflamatorio concomitante durante 3-6 meses más que

Inicio del tratamiento farmacológico reductor de urato

Se recomienda condicionalmente comenzar el tratamiento farmacológico reductor de urato mientras el paciente experimenta una exacerbación de gota en vez de comenzar el tratamiento farmacológico reductor de urato después que se haya resuelto la exacerbación de la gota.

Se recomienda firmemente una estrategia de tratamiento hasta alcanzar el objetivo que incluya ajuste de la dosis del tratamiento farmacológico reductor de urato y administración subsiguiente guiada por las determinaciones seriadas de urato sérico para lograr una concentración de urato sérico elegida como objetivo en vez de una estrategia de tratamiento farmacológico reductor de urato de dosis fija para todos los pacientes que reciben tratamiento farmacológico reductor de urato.

Para todos los pacientes que reciben tratamiento farmacológico reductor de urato, se recomienda firmemente alcanzar y mantener un valor de ácido úrico sérico elegido como objetivo de

Se recomienda condicionalmente implementar un protocolo intensificado de manejo de la dosis del tratamiento farmacológico reductor de urato por profesionales no médicos para optimizar la estrategia de tratar conforme al valor elegido como objetivo que incluya capacitación del paciente, toma de decisiones compartida y protocolo de tratamiento para lograr el objetivo en todos los pacientes que reciban tratamiento farmacológico reductor de urato.

Tratamiento de las exacerbaciones de gota

Para el tratamiento de una exacerbación de gota, se recomienda firmemente el tratamiento de primera línea con colchicina, AINE o glucocorticoides (orales, intraarticulares o intramusculares) en vez de inhibidores de interleucina-1 (IL-1) u hormona adrenocorticotrópica (ACTH). Vista la eficacia similar y menos riesgo de efectos adversos, se recomienda firmemente colchicina en dosis baja más que colchicina en dosis alta cuando este es el fármaco elegido.

Se recomienda condicionalmente utilizar hielo tópico como tratamiento complementario en vez de ningún tratamiento complementario para los pacientes que experimentan una exacerbación de gota.

Se recomienda condicionalmente utilizar un inhibidor de la IL-1 más que ningún tratamiento (más allá del tratamiento de apoyo/analgésico) para los pacientes que presentan una exacerbación de gota en quienes los tratamientos antiinflamatorios anteriores son ineficaces, mal tolerados o están contraindicados.

En pacientes que no pueden tomar medicamentos orales, se recomienda firmemente el tratamiento con glucocorticoides (intramuscular, intravenoso o intraarticular) más que inhibidores de la IL-1 o ACTH.

Para más Guías de Práctica Clínica, consulte Guías.

Para más información, consulte Gota y Pseudogota.