Google comienza a sistematizar la información sobre la vacuna frente al SARS-CoV-2 en previsión de un gran incremento de búsquedas.


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Google acaba de modificar el sistema mediante el que proporciona los resultados de búsquedas relacionadas con la vacuna del coronavirus SARS-CoV-2, que ha dejado de estar regido por el modelo algorítmico común para pasar a ser un sistema más controlado y estructurado, a través de los llamados “paneles de información”, mediante los que se muestran contenidos privilegiados. 

Con esta modificación pretende contrarrestar en lo posible las informaciones falsas que se divulgan en la red sobre las vacunas contra el coronavirus, y mejorar la fiabilidad de los resultados de búsqueda. 

La nueva función se ha lanzado inicialmente en el Reino Unido, primer país que ha comenzado a inmunizar con la vacuna desarrollada por Pfizer y BioNTech. Esta versión de búsqueda avanzada y resultados resaltados llegará a otros países una vez hayan comenzado a aprobar sus respectivas campañas.

Google ha explicado la razón de este nuevo sistema en una entrada en su blog. En ella afirman que desde que surgió la epidemia, sus equipos han trabajado para proporcionar información y recursos de calidad que ayudaran a mantener a las personas seguras, y para poder proporcionar a los servicios de salud pública, científicos y profesionales sanitarios herramientas para combatirla. 

Una de sus iniciativas, hace ya meses, fue la modificación del sistema operativo Android para permitir el seguimiento de contactos -igual que hizo Apple en su iOS-. Pero también ha estado actualizando su sistema de búsqueda con funciones que muestran de manera preferente referencias proporcionadas por los gobiernos y las autoridades sanitarias, como la OMS o los CDC norteamericanos, en un intento por afrontar la información errónea existente sobre el virus y la enfermedad que produce.

Se declaran conscientes de que a medida que se anuncia ya el despliegue de las vacunas, la cantidad y el tipo de información que la gente reclama en el buscador está evolucionando.  Crece por tanto la necesidad de compartir información que tenga calidad y utilidad, y ello supone abordar el problema que en Google denominan “las percepciones erróneas y las dudas sobre las vacunas, y ayudar a que las personas reciban orientación oficial sobre cuándo, dónde y cómo vacunarse”. 

De esta manera, y comenzando en el Reino Unido, Google ha modificado el sistema de su motor de búsqueda para esta temática, de manera que cuando los usuarios busquen información sobre las vacunas COVID-19 se mostrará primero una lista de las que estén autorizadas para cada país, junto con paneles de información sobre cada una de ellas. A medida que las autoridades sanitarias procedan a autorizar los distintos tipos de vacunas, esta nueva función se extenderá a más países.

Ya comenzó en YouTube.

Google afirma que en todos sus productos (el propio buscador, YouTube, Google News, AdSense, Google Maps, Play Store etc.), cuentan con políticas que prohíben publicar contenido médico que pueda ser dañino para la salud o engañoso, y que cuando apareció el COVID-19 se trabajó más intensamente para combatir abusos derivados de la pandemia y que no sólo tenían que ver con la desinformación, como intentos de phishing, difusión de malware o fraudes. 

En octubre pasado, Google amplió sus normas sobre desinformación médica relacionada con el COVID-19 en YouTube, eliminando contenido sobre vacunas que contradiga el consenso de las autoridades sanitarias. Afirman haber eliminado más de 700.000 videos sobre este tema que consideran peligrosos o engañosos. 

Precisamente su servicio de intercambio de videos de YouTube fue el que lanzó por primera vez los llamados “paneles de conocimiento” (información estructurada) sobre el virus, en el mes de marzo, que han sido vistos ya 400 mil millones de veces. Estos paneles aparecen en la página de inicio de YouTube y en videos y resultados de búsqueda sobre la pandemia. 

Lo que se pretende ahora es que las actualizaciones de los paneles en el buscador lleven directamente hacia la información sobre vacunas avaladas por las autoridades sanitarias locales y mundiales. 

Junto a ello, Google está financiando investigaciones académicas de las universidades norteamericanas de Columbia, George Washington y Ohio mediante encuestas de alcance mundial que pretenden  para averiguar qué tipo de formatos, titulares y fuentes son más efectivos para corregir la información errónea sobre la vacuna COVID-19, y si las verificaciones (el sistema de “fact check”) se considera una buena práctica.

Realmente no está claro hasta qué punto son efectivos estos paneles de información para evitar que los usuarios de Internet difundan información errónea sobre el coronavirus. Lo cierto, por el contrario, es que las teorías de la conspiración sobre la enfermedad se han extendido enormemente a través de las plataformas y las redes sociales durante este año.

Abordar la información errónea sobre las vacunas es ya una tarea enorme para gigantes tecnológicos como Google, Facebook y Twitter. Más, teniendo en cuenta que las que primero se están autorizando se han desarrollado con técnicas biotecnológicas novedosas (como el mRNA y el uso de vectores virales), lo que se presta a tergiversaciones basadas en la ignorancia científica de la mayor parte de la población.

Facebook también ha anunciado que ha comenzado a eliminar afirmaciones falsas sobre las vacunas frente al SARS-CoV-2, dentro de su política sobre publicaciones que podrían provocar un “daño físico inminente”. Twitter aún no ha dicho si prohibirá tales publicaciones.