Futura vacuna para tratar y prevenir el shock tóxico mortal causado por enfermedad estreptocócica invasiva (Sci Adv)


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Una nueva vacuna desarrollada por investigadores del Instituto de Glicómica de la Universidad Griffith (Australia) tiene el potencial de tratar y prevenir el shock tóxico causado por la enfermedad estreptocócica invasiva, que mata a más de 160.000 personas cada año, según publican en Science Advances.

"El síndrome de shock tóxico estreptocócico es una afección aguda. Si se expone al organismo, puede morir en cuestión de días. Así que esperamos que lo que hemos descubierto pueda ayudar a salvar vidas", explica el líder del programa y el jefe de laboratorio, Michael Good.

Manisha Pandey, investigadora principal del estudio, explica que el estreptococo A es del mismo grupo de bacterias que causa infecciones comunes y no mortales, como llagas y amigdalitis, que se transmiten fácilmente al toser, estornudar y compartir alimentos y bebidas.

Recuerda que en aproximadamente 1 de cada 100 casos, el microorganismo entra al cuerpo y se convierte en enfermedad estreptocócica invasiva (EEI), que tiene unas tasas de mortalidad superiores al 25% incluso en los centros mejor equipados encargados de tratarlo. Cuando ocurre la EEI, algunas cepas pueden producir más toxinas que otras y causar el síndrome de shock tóxico estreptocócico (SSTE).

El equipo utilizó un modelo de ratón transgénico para desarrollar un primer candidato para la vacuna, llamado J8, que mostró una reducción de 1.000 a 1.000.000 veces carga bacteriana en el bazo y la sangre después de la infección.

Los anticuerpos desarrollados a partir de la proteína estreptocócica M y la exotoxina pirogénica estreptocócica (SpeC) también eliminaron la infección en ratones transgénicos tratados y eliminaron la actividad mitogénica e inflamatoria causada por la proteína M.

"Hace unos cuatro años, nos dimos cuenta de un grupo de casos graves de infección estreptocócica que causaron un par de muertes debido a la enfermedad estreptocócica invasiva y el shock tóxico -explica Good-.

La enfermedad estreptocócica invasiva y el shock tóxico están aumentando en todo el mundo y son particularmente prevalentes entre las poblaciones desfavorecidas. Ocurre en partes remotas del estado entre las comunidades aborígenes, y afecta principalmente a los muy jóvenes y muy mayores".

"En nuestro modelo de ratones transgénicos, demostramos que dos proteínas son importantes para la enfermedad: la toxina de superantígeno (SpeC) y la proteína M, de donde proviene nuestro candidato a la vacuna J8 -explica-. Vacunamos a los ratones transgénicos, y podría prevenir el shock tóxico pero, lo que es más importante, pudimos producir anticuerpos en ratones normales que podríamos usar para tratar ratones enfermos".

Finalmente, "cuando los ratones transgénicos enfermaron mucho, los tratamos con los anticuerpos de la vacuna y se recuperaron durante la noche: los organismos y la toxina se eliminaron de su sangre", señala el investigador.

Good apunta que, ahora que se han generado anticuerpos, el siguiente paso sería producir anticuerpos monoclonales, que podrían ser adecuados para un estudio en humanos de la eficacia de J8 contra la enfermedad estreptocócica.