Estudio de mortalidad en 33 ciudades para valorar su relación con desigualdades sociales y ambientales


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El objetivo del proyecto MEDEA3 es el estudio de la distribución geográfica de la mortalidad en un amplio conjunto de muertes y grandes ciudades con el fin de obtener datos de la mortalidad por barrios o secciones censales, y valorar su relación con factores socioeconómicos y medioambientales. Porque, determinando las zonas de las grandes ciudades españolas con mayor y menor mortalidad para ciertas causas, se podrá actuar en las que así lo requieran y establecer si dichas causas se relacionan con factores concretos.

Entre los resultados preliminares que se han dado a conocer este miércoles durante su presentación en el marco de la VII Jornada del Centro Nacional de Epidemiología (CNE) y la Sociedad Española de Epidemiología (SEE), celebrada en Madrid, están los obtenidos hasta ahora en la Comunidad Valenciana. En ellos se observa que, en función de la zona de la ciudad en la que se habite, la esperanza de vida puede aumentar o disminuir hasta en nueve años en el caso de los hombres (varía entre 75 y 84 años) y en siete en el de las mujeres (entre 82 y 89 años), diferencias que se han mantenido constantes durante los últimos 20 años, y que “se relacionan claramente con la características socioeconómicas de las zonas de la ciudad”, según ha explicado durante la presentación del proyecto su coordinador, Miguel Ángel Martínez Beneito, investigador de la Fundación para el Fomento de la Investigación Sanitaria y Biomédica de la Comunidad Valenciana (FISABIO). Cada enfermedad se comporta de forma diferente dependiendo del ámbito; así, “causas de mortalidad como el cáncer de pulmón en hombres y el colorrectal tiene una presencia más clara en zonas urbanas que en rurales”. Los determinantes de la salud están cada vez más presentes en la actualidad, como que la contaminación afecta a nuestra salud, el código postal es más importante que la genética…, sin embargo, siempre han estado ahí, al menos en el ámbito científico, recuerda el investigador, y lamenta que cueste “concienciar a la población del impacto que puedan tener factores aparentemente sencillos, como la higiene, mientras que factores o tecnologías caras y complejas, como el big data, generan enorme interés y expectativas.”

MEDEA3 es la tercera edición de un proyecto financiado por el Instituto de Salud Carlos III que se prolongará durante tres años y que llevan a cabo 14 grupos de investigación de 12 Comunidades Autónomas. Comprende el estudio de 33 grandes ciudades que engloban unos 12,4 millones de personas, lo que equivale al 26,7 por ciento de la población española. Su papel es fundamentalmente de diagnóstico y monitorización de la salud de la población, más que de intervención. Además de difundir a la población los resultados finales (futuro “Atlas MEDEA”), se pretende ponerlos a disposición de las autoridades sanitarias para que sean ellas quienes valoren las correspondientes intervenciones con las que paliar las desigualdades detectadas.

Por Comunidades Autónomas, han participado en el proyecto Galicia (7 ciudades), Asturias (3 ciudades), Cantabria (1 ciudad), País Vasco (3 ciudades), Navarra (1 ciudad), Cataluña (1 ciudad), Baleares (1 ciudad), Comunidad Valenciana (3 ciudades), Murcia (2 ciudades), Madrid (1 ciudad), Andalucía (8 ciudades) y Canarias (2 ciudades).

La unidad de análisis del estudio es la sección censal, utilizando como indicador de riesgo para cada una la Razón de Mortalidad Estandarizada (RME). En esta tercera edición del proyecto MEDEA se ha realizado la estimación conjunta de varias causas de mortalidad simultáneamente. Analizando las correlaciones entre patrones geográficos de las distintas causas de mortalidad, se observa que, en general, todas las correlaciones para enfermedades son positivas.