¿Estamos dejando atrás la pandemia de la COVID-19?

  • Serge Cannasse
  • Noticias
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El sitio web CovidTracker, que ofrece datos brutos y un análisis de la pandemia desde su inicio, se muestra bastante optimista, pero sigue siendo prudente. Optimista, porque las curvas de la evolución del SARS-CoV-2 en la población siguen descendiendo: número de nuevos casos diarios, incidencia de hospitalizaciones e ingresos en unidades de cuidados intensivos (UCIs), número de fallecimientos diarios...

La primera variable (nuevos casos diarios) es muy sensible a la situación económica: número de pruebas realizadas, incentivos públicos a la realización de pruebas, gratuidad o no de las pruebas, comunicación de resultados por parte de los laboratorios médicos, etc. Sin embargo, su disminución (actualmente unos 3.000 casos al día) está relacionada con el alto nivel de la barrera inmunitaria (más del 99 % de la población en Inglaterra por ejemplo), debido tanto a la inmunidad conferida por una infección como a la conferida por la vacunación. Así, mientras que antes hacían falta "miles o incluso millones de infecciones o vacunaciones" para lograr una barrera eficaz, ahora bastan "unas pocas decenas de miles de infecciones para detener una ola del SARS-CoV-2".

Sin embargo, hay que actuar con cautela, ya que la inmunidad disminuye con el tiempo. Por ello, la Autoridad Nacional Francesa de la Salud ha recomendado ofrecer una dosis de refuerzo a las personas con riesgo de enfermedad grave (personas con determinadas comorbilidades, independientemente de su edad, mayores de 65 años y mujeres embarazadas), así como a las personas de su entorno o en contacto habitual con ellas.

El número de nuevas infecciones se encuentra en un nivel bajo, pero se continúa luchando por seguir descendiendo. La "R" efectiva se acerca a 1, pero sin bajar de ahí, lo que indica probablemente un estado endémico de la pandemia, que continuará.

Las curvas de hospitalizaciones e ingresos en las UCIs son más fiables, por una razón obvia: "si uno elige ir a hacerse la prueba (aleatoriedad), no elige ir al hospital o a la UCI... (no hay aleatoriedad)". El número de ingresos hospitalarios ronda actualmente los 250 diarios, el nivel más bajo desde la llegada de la variante ómicron en enero de 2022. El número de ingresos en la UCI debido a la variante ómicron es unas 10,5 veces menor que desde su introducción.

Si la "R" efectiva se mantiene en torno a 1, la hipótesis evolutiva media conduce a un número de pacientes hospitalizados por COVID-19 de unos 11.000, incluidos 650 en UCIs. Además, la letalidad hospitalaria se ha mantenido bastante estable desde la aparición de la variante ómicron, es decir, en torno al 10 %.

Los datos de hospitalización validan la estrategia de vacunación francesa (así como la de muchos países con una estrategia comparable como España). La población anciana, la más vulnerable, no ingresa en las UCIs pero va mucho al hospital. Antes de las vacunas, el 6 % de la población francesa mayor de 85 años era responsable de la mitad de los ingresos hospitalarios, pero solo del 13 % de los casos de UCI. Al vacunar primero a las personas de más edad y más frágiles, "las salas de hospitalización se aliviaron mucho más rápidamente que las UCIs". Las curvas respectivas de ingresos en estas salas están estrechamente correlacionadas con el inicio de las campañas de vacunación, como demuestran los datos de Italia, España e Israel.

Este contenido fue publicado originalmente en Univadis Francia.