España, noveno modelo sanitario más eficaz del mundo


  • Noticias profesionales
El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados. El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados.

El sistema sanitario español ocupa el noveno puesto en un ranking global que está encabezado por Japón, Suiza y Corea del Sur, según datos del informe ‘Sistemas de salud: un análisis global’, presentado por la Fundación MAPFRE en colaboración con el Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS).

El informe analiza los sistemas sanitarios de determinados países que, por sus características, pueden ser referentes en el diseño de políticas públicas relacionadas con sistemas de salud.

Estima además que los sistemas públicos de salud van a necesitar mecanismos complementarios, como el fortalecimiento del rol de los seguros privados o planes de ahorro, para apoyar los gastos en salud.

Para ofrecer una visión del grado de eficacia de los sistemas de salud en los 180 países analizados se incluyó en el estudio el Indicador de Eficacia de los Sistemas de Salud (IESS), en cuya construcción se utilizaron tres variables disponibles en todos esos países: índice de la esperanza de vida al nacer, porcentaje de mortalidad de niños entre cero y cuatro años, y tasa de mortalidad por enfermedades no transmisibles, señala Manuel Aguilera, director general del Servicio de Estudios de MAPFRE.

El estudio también realiza una comparativa de los sistemas sanitarios de 11 países seleccionados como referencia para diseñar políticas: Japón, Singapur, España, Australia, Francia, Holanda, Reino Unido, Chile, EE.UU., Brasil y México.

Los sistemas más eficaces

El ranking a nivel global está encabezado por Japón, Suiza y Corea del Sur, Singapur e Islandia, mientras que España ocupa el noveno lugar, y el tercero en relación con los once países analizados en el informe. Otros puestos del ranking son Australia (en el 10), Francia (14), Holanda (19), Reino Unido (21), Chile (29), Estados Unidos (31), Brasil (58) o México (67).

En cuanto al gasto sanitario, el porcentaje se situó en nuestro país en torno al 8,8 por ciento del PIB en 2017, y la penetración de los seguros privados de salud fue del 0,7 por ciento del PIB.

El estudio recoge también que, debido al gran impacto en los costes de los sistemas sanitarios por el aumento de la longevidad, los sistemas públicos de salud van a necesitar mecanismos complementarios de apoyo como el fortalecimiento del rol de los seguros privados, comparadores electrónicos de precios y coberturas o planes de ahorro a medio y largo plazo con los que afrontar los gastos en salud.

Con este informe se pretende contribuir al debate en torno a la problemática que afecta a los sistemas de salud, y en él “se aborda la situación actual de los sistemas de salud y los retos futuros a los que se enfrentan, enfatizando en el papel que el seguro privado puede jugar en el atención de la salud de los ciudadanos”, explica Mercedes Sanz, directora del Área de Seguro y Previsión Social de Fundación MAPFRE.

Tendencias

Del análisis del informe se desprenden tres conclusiones generales: los modelos tradicionales (bismarkiano, Beveridge o de libre mercado) parecen desdibujarse, abriendo todos paso, bajo diferentes modalidades, al concepto de una tendencia hacia la cobertura universal de los servicios de salud.

En segundo lugar, avanzar hacia una cobertura universal no necesariamente implica ofrecer de forma gratuita servicios a toda la población, sino subsidiar de manera muy importante a los sectores más vulnerables, de bajos ingresos, y tratar de ofrecer un esquema de costes compartidos razonables para el resto de la población, pudiendo así tener un acceso mayor y de mejor calidad a los sistemas de salud.

La tercera gran conclusión es que este avance hacia el concepto de la cobertura universal ha implicado, por una parte, que los modelos utilicen mecanismos complementarios a los que tradicionalmente los definen y, por otra, que dichos modelos de complementariedad, en general, hayan conllevado una mayor participación del sector privado.

El marco conceptual seguido en el estudio ha sido un sistema de tres pilares de cobertura, detalla Ricardo González, director de Análisis, Estudios Sectoriales y Regulación del Servicio de Estudios de MAPFRE: la cobertura sanitaria obligatoria -ya sea por un sistema público o por uno privado alternativo-, un pilar voluntario de tipo empresarial -los seguros colectivos de salud de las empresas con sus trabajadores- y uno de cobertura privada individual. A estos se han añadido otros dos pilares adicionales: una cobertura mínima asistencial y los mecanismos de apoyo social no gubernamental.

Sanidad privada

Durante la presentación del informe, Luis Mayero, presidente del Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS), realizó una amplia exposición en relación con el modelo sanitario español en el contexto europeo y la relevancia del modelo sanitario privado. También se refirió a los resultados de salud y a la experiencia del paciente en la sanidad privada, o a las ventajas en cuanto al modelo de gestión en este ámbito.

En su opinión, nos alejan de Europa diferentes cuestiones, como la diferencia de modelos, los 17 sistemas de salud de nuestro país -con sus respectivos problemas-, la utilización demagógica y política de los modelos de colaboración público-privada y las dificultades en el emprendimiento privado en Sanidad, así como el actual marco regulador de la colaboración público-privada en las diferentes CC. AA.

Por otro lado, nos acercan aspectos como el incremento constante de necesidades, el crecimiento de la presión asistencial y financiera, la percepción de la ciudadanía y listas de espera, el gasto sanitario privado creciente, la calidad, eficiencia o resultados de salud e innovación de los centros asistenciales privados, y la evolución de la contratación de pólizas de salud a pesar de la situación de crisis económica.