ESMO 2018 – Comentario de experto – Nuevas perspectivas en el tratamiento del cáncer de pulmón


  • Agenzia Zoe
  • Oncology Conference reports
El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados. El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados.

Alessandra Curioni-Fontecedro es profesora de Oncología y responsable del Laboratorio de Oncología Traslacional del Centro de Hematología y Oncología del Hospital Universitario de Zúrich, Suiza. También es miembro del profesorado de la Escuela Europea de Oncología (ESO, por sus siglas en inglés).

 

  • La verdadera revolución en el tratamiento del cáncer de pulmón es la inmunoterapia, como hemos visto aquí en ESMO.
  • Si examinamos los datos sobre el carcinoma pulmonar no microcítico (CPNM) avanzado metastásico (estadio IV), la mediana de la supervivencia global era de 9 meses antes de la inmunoterapia y menos del 5 % sobrevivió más de 3 años. Actualmente disponemos de los datos a los 5 años sobre la inmunoterapia (administrada no como tratamiento de primera línea, sino como tratamiento de segunda o tercera líneas o incluso de líneas posteriores) que muestran una supervivencia global del 56 %.
  • En nuestro laboratorio evaluamos nuevos tratamientos combinados que consisten en una combinación de tratamientos dirigidos y quimioterapia más inhibidores de los puntos de control para comprender el mecanismo de acción subyacente en el mesotelioma y en el cáncer de pulmón. Muchos estudios muestran que la respuesta a la inmunoterapia más quimioterapia, incluso sin una selección real de los pacientes (es decir, independientemente de marcadores o del estado relativo a PD‑L1), es mucho más alta que a la quimioterapia sola.
  • PD‑L1 se considera actualmente un marcador esencial para la selección de pacientes en inmunoterapia. PD‑L1 presenta un aumento regulado en muchos cánceres y permite a los cánceres escapar al sistema inmunitario del anfitrión. Está sobreexpresado en el 50 % de los pacientes con cáncer de pulmón y estos probablemente sean aquellos que pueden ser tratados con inmunoterapia sola, mientras que los otros, de los que no se dispone del marcador, pueden tratarse con un tratamiento combinado en primera línea.
  • Hablemos de la tolerabilidad: los datos disponibles que comparan pacientes que reciben inmunoterapia y quimioterapia muestran que el primer grupo tiende a tener una vida normal durante el tratamiento en lugar de experimentar un empeoramiento, como sucede a menudo durante la quimioterapia.
  • La innovación deriva también del aumento de la profundidad del análisis que podemos realizar de un tumor: todos los días surgen nuevos marcadores que pueden ser posibles dianas de los tratamientos. También existe una evolución en cuanto al número de tratamientos que estarán disponibles para la misma diana, lo cual nos ayuda a combatir la resistencia.
  • Aquí en el congreso de la ESMO, Aurélien Brindel ha presentado un estudio interesante sobre mutaciones infrecuentes de EGFR en los adenocarcinomas pulmonares. Al analizar las mutaciones de EGFR, identificaron algunas infrecuentes en aproximadamente el 11 % de los pacientes. Esos pacientes, tratados con quimioterapia en primera línea, presentan una supervivencia global superior (27,7 frente a 16,9 meses) a la de los que reciben tratamientos dirigidos como los inhibidores de tirosina-cinasas. Este es un ejemplo de la importancia que tendrá elaborar el perfil de los pacientes y de los tumores para decidir si un paciente debe recibir, como primera línea de tratamiento, quimioterapia, tratamientos dirigidos o inmunoterapia.
  • Hasta ahora, debido a los avances técnicos, la investigación del cáncer está generando información a un ritmo increíblemente rápido, planteando un reto incluso a los médicos con mayor competencia técnica para usar estos datos para mejorar de forma significativa la atención al paciente. Pero en un futuro próximo, la inteligencia artificial nos ayudará a establecer conexiones entre todos los datos necesarios para responder a una compleja pregunta médica a muy corto plazo, reduciendo tanto los costes tecnológicos como los costes de los tratamientos.
  • La terapia CAR-T está llegando en el campo de los tumores sólidos y también para los cánceres pulmonares. Esta será la próxima frontera, incluso aunque estemos teniendo problemas porque los linfocitos T con receptor CAR no entran en un tumor sólido, pero pueden actuar modulando la respuesta inmunitaria. Espero ver nuevos fármacos basados en la tecnología CAR-T para los cánceres pulmonares y ováricos y para el mesotelioma (actualmente en ensayos de fase 1) en unos pocos años.