Enfermedades concomitantes e infección por el VHC


  • Editorial
El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados. El acceso al contenido completo es sólo para profesionales sanitarios registrados.

La curación prácticamente constante de los pacientes con infección por el virus de la hepatitis C (VHC) ha dado lugar a políticas de eliminación del VHC (1), todas ellas claramente justificadas, dado que reducen la morbimortalidad hepática y extrahepática debida al hepatotropismo, el linfotropismo y la inflamación crónica de la infección por el VHC (2).

 

Los estudios han mostrado una morbimortalidad hepática excesiva paradójica en pacientes con curación de la infección por el VHC que han abandonado la supervisión médica (3). Esto se debe principalmente a enfermedades concomitantes hepáticas (consumo excesivo de alcohol, peso corporal excesivo con síndrome metabólico e infección concomitante por el VIH o por el VHB) que, a pesar de la curación virológica, inhiben la reparación de la enfermedad hepática y, en particular, la remodelación de la fibrosis. Corren el riesgo de que la hepatopatía vírica inicial se transforme en una hepatopatía metabólica o tóxica. Por consiguiente, un índice de masa corporal alto o la diabetes reducen la esperanza de reversión de la cirrosis asociada a la infección por el VHB: en un estudio prospectivo que incluyó controles histológicos al comienzo del tratamiento, después de 1 y 5 años de tratamiento con tenofovir, estas enfermedades concomitantes redujeron la probabilidad de reversibilidad de la cirrosis en un 70 %, mientras que el 96 % de los pacientes experimentó una inactivación de su enfermedad necroinflamatoria (4).

 

El alcohol también tiene un impacto importante al limitar la reparación hepática y favorecer el desarrollo de hepatopatía alcohólica sobre una fibrosis vírica preexistente. Esta carga de un consumo alto de alcohol se ha demostrado claramente en Francia, Columbia Británica, Australia y Escocia (5, 6). Un consumo excesivo de alcohol se asocia a un aumento del riesgo de trasplante de hígado o muerte en pacientes con infección crónica por el virus de la hepatitis C.

 

Las enfermedades hepáticas concomitantes contribuyen sustancialmente a la carga de la hepatitis C vírica en Francia (5). Esto justifica la provisión de un tratamiento multidisciplinario, en paralelo con la política de eliminación del VHC mediante la mejora del cribado, del acceso al tratamiento y del seguimiento, con el fin de obtener cambios de conducta consistentes en la abstinencia de alcohol, un estilo de vida saludable en relación con la higiene y la dieta, así como el control del peso y de otras enfermedades víricas con un mejor seguimiento. Las ventajas de estas políticas integradas en el contexto de la infección por el VIH se han demostrado claramente mediante una reducción significativa de la morbimortalidad.

 

Profesor Stanislas Pol