El volumen de datos sanitarios ocupa aproximadamente 25.000 petabytes

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El mundo sanitario está asistiendo al despegue del uso del real-world-data y de la real-worldevidence, así como de aplicaciones de inteligencia artificial y el impulso de la medicina 5P (poblacional, participativa, preventiva y predictiva). En este contexto, los médicos internistas están llamados a formar parte de la transformación digital y el uso de la inteligencia artificial, ya que tienen un importante papel en el manejo de los datos sanitarios. Por ello “el futuro del diagnóstico vendrá marcado por la continua y masiva adquisición de datos y su interpretación automatizada para la detección de patrones anormales en cada individuo”.

Así lo puso de manifiesto Alberto Zamora Cervantes en el 43º Congreso Nacional de Medicina Interna de la SEMI. El experto añadía que, en un futuro próximo, los sistemas de IA serán herramientas de gran ayuda en la práctica clínica, incluso se podría exigir su utilización. Sin embargo, nunca podrán ser sustitutos de los profesionales sanitarios. De hecho, los participantes están de acuerdo con que se puede tener millones de datos sanitarios, pero si no se usan de una forma adecuada, su utilidad es nula.

El impacto de los datos sanitarios

Algunos cálculos estiman que el volumen de datos sanitarios ocupa aproximadamente 25.000 petabytes (el equivalente a una película que durara 36 millones de años). Además, este volumen se duplica cada lustro. Otro tema interesante a destacar, es que hoy en día los médicos utilizan apenas el 3 por ciento de los datos sanitarios. De esta forma, su mal uso es la tercera causa de mortalidad.

Es por ello que es necesario mejorar la formación de los profesionales hacia este nuevo modelo. Todo ello pasa igualmente por que las instituciones se reorganicen para utilizar la inteligencia artificial en una nueva cultura, con nuevos roles profesionales y nuevas infraestructuras. No obstante, disponer de datos fiables en tiempo real permitirá pasar de un modelo de medicina reactivo a uno más proactivo y predictivo.