El uso prolongado de paracetamol aumenta la presión arterial

  • Dr. Rob Hicks

  • Maria Baena
  • Noticias de Medscape
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Se ha citado a menudo paracetamol (acetaminofén), como una alternativa más segura a los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) en lo que respecta a la presión arterial y la salud cardiovascular. Pero ahora los investigadores han planteado su preocupación al respecto, pues señalan que, a largo plazo, quienes utilizan paracetamol pueden tener más riesgo de sufrir infarto de miocardio e ictus.[1]

En el primer gran ensayo clínico aleatorizado para abordar si el paracetamol tiene un efecto sobre la presión arterial, los investigadores de la Universida de Edimburgo, en Edimburgo, Escocia, realizaron un estudio cruzado, doble enmascarado y controlado con placebo en 110 individuos, todos ellos con hipertensión.

Los participantes fueron aleatorizados para recibir 1 g de paracetamol cuatro veces al día o un placebo equiparable durante 2 semanas, seguido de un periodo de descanso farmacológico de 2 semanas, antes de cruzarlos al tratamiento alternativo. Los investigadores midieron la presión arterial ambulatoria en 24 horas al principio y al final de cada periodo de tratamiento, y el criterio principal de valoración del estudio fue la comparación del cambio en la presión arterial sistólica media diurna desde el inicio hasta el final del tratamiento entre los grupos asignados a placebo o a paracetamol.

El uso a largo plazo de paracetamol debe ser motivo para vigilar más de cerca la presión arterial

En su estudio, publicado en Circulation, los investigadores descubrieron que los participantes a los que se les prescribió paracetamol experimentaron un aumento significativo de su presión arterial sistólica de unos 5 mm Hg, en comparación con los que aquellos en el grupo de placebo. Comentaron que "el aumento de la presión arterial fue similar al observado con los antiinflamatorios no esteroideos y podría esperarse que aumentara alrededor del 20 % el riesgo de cardiopatía o ictus".

El profesor James Dear, catedrático de Farmacología Clínica de la Universidad de Edimburgo, dijo: "Este estudio muestra claramente que el fármaco paracetamol —el fármaco más utilizado en el mundo— aumenta la presión arterial, uno de los factores de riesgo más importantes de infartos de miocardio e ictus".

Añadió que, conjuntamente, los pacientes y sus médicos deberían "considerar los riesgos frente a los beneficios de la prescripción de paracetamol a largo plazo", en particular los pacientes con riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

El investigador principal, profesor David Webb, catedrático de Terapéutica y Farmacología Clínica de la Universidad de Edimburgo, dijo: "Recomendamos a los médicos que empiecen con una dosis baja de paracetamol y que aumenten la dosis por etapas, sin aumentarla más de lo necesario para controlar el dolor".

A continuación, advirtió que los aumentos sustanciales de la presión arterial demostrados podrían inducir a los médicos a "vigilar más de cerca la presión arterial en las personas con hipertensión que empiezan a tomar paracetamol por dolor crónico".

El estudio plantea muchas interrogantes

El profesor Kevin McConway, catedrático emérito de Estadística Aplicada de The Open University, en Milton Keynes, Inglaterra, explicó al Science Media Centre cómo: "Todos los pacientes ya tenían hipertensión", lo que significa que el estudio "no puede dar directamente información sobre si tomar paracetamol en estas dosis aumentaría la presión arterial en personas que no tuvieran ya hipertensión".

"Esta investigación muestra la rapidez con la que el uso regular de paracetamol puede aumentar la presión arterial en personas con hipertensión que ya tienen más riesgo de sufrir infartos de miocardio e ictus", dijo el profesor Sir Nilesh Samani, director médico de la British Heart Foundation, que financió el estudio. "Subraya por qué los médicos y los pacientes deben revisar regularmente si es necesario seguir tomando algún medicamento".

El Dr. Dipender Gill, profesor clínico del National Institute for Health Research (NIHR) en Farmacología Clínica y Terapéutica en la Universidad St. George’s de Londres, en Londres, Reino Unido, hizo hincapié en que todavía hay muchas incógnitas. Dijo al Science Media Centre que no estaba claro si el aumento de la presión arterial se "mantendría con el uso de paracetamol a largo plazo ", y tampoco se sabía "si cualquier aumento de la presión arterial atribuible al uso de paracetamol conduciría a un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares".

El profesor Kevin McConway señaló que, como todos los participantes procedían de Escocia y eran todos caucásicos, "no hay pruebas directas de que las cosas fueran iguales en otros lugares o grupos étnicos", una observación que secundó el Dr. Gill.

El equipo de investigación afirma que los hallazgos deberían conducir a una revisión de las prescripciones de paracetamol a largo plazo a los pacientes, en particular a los que padecen hipertensión arterial o tienen un riesgo especial de sufrir una cardiopatía o ictus.

Al comentar el estudio al Science Media Centre, el Dr. Richard Francis, jefe de investigación de la Stroke Association, dijo: "Los pacientes de este estudio tenían una presión arterial alta preexistente, por lo que se necesitan más estudios en personas con una presión arterial normal y sana, durante periodos más prolongados, para confirmar los riesgos y los beneficios del uso de paracetamol de forma más generalizada".

El investigador principal del estudio, el Dr. Iain MacIntyre, consultor de Farmacología Clínica y Nefrología del NHS Lothian, tranquilizó diciendo: "No se trata de un uso de paracetamol a corto plazo contra el dolor de cabeza o la fiebre que, por supuesto está bien, pero sí indica un riesgo recién descubierto para las personas que lo toman con regularidad durante un periodo más largo".

Este contenido fue publicado originalmente en Medscape.com y adaptado para Medscape en español, parte de la Red Profesional.